
Un estudio publicado el 10 de julio por la unidad de análisis de Transdev, basado en datos anónimos de señales móviles de Orange Flux Vision, revela que los residentes franceses redujeron sus desplazamientos hasta en un 9 % durante la segunda ola de calor de 2026. Las grandes ciudades como París, Lyon y Burdeos registraron las caídas más pronunciadas, mientras que las comunas costeras y alpinas experimentaron aumentos superiores al 10 % debido a la búsqueda de climas más frescos. Para los planificadores de movilidad corporativa, los datos confirman informes anecdóticos sobre un aumento del teletrabajo y ajustes en los patrones de viajes de negocios cuando se emiten alertas rojas. También se observaron cambios en los modos de transporte: el uso de bicicletas compartidas cayó un 15 %, mientras que los viajes en coches compartidos con aire acondicionado aumentaron un 12 %. Las búsquedas para planificar viajes en tren en SNCF Connect disminuyeron un 8 % durante los días de máxima temperatura, a pesar de la alta demanda estacional. El análisis recomienda que los empleadores integren umbrales de alerta por calor en los sistemas de autorización de viajes, permitiendo el aplazamiento automático de desplazamientos no esenciales. Los responsables de instalaciones también deberían considerar flexibilizar las condiciones de refrigeración en las oficinas, ya que la reducción de la movilidad se debe en parte a que los trabajadores evitan edificios con aire acondicionado insuficiente. Los hallazgos respaldan las demandas de los sindicatos para establecer un ‘derecho de retirada climática’ que permita a los empleados negarse a viajar cuando los planes nacionales de calor alcancen el nivel 4.
Fuente: Le Monde (Economy section)