
El integrador de defensa israelí Elbit Systems anunció el 20 de julio que su filial en Estados Unidos ha asegurado varios contratos con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) por un valor superior a los 370 millones de dólares. Los contratos, vigentes hasta mayo de 2029, incluyen torres de vigilancia de última generación, software de mando y control, e integración de sensores en sectores prioritarios de la frontera suroeste. La adquisición por parte de la CBP refleja un cambio hacia tecnologías de vigilancia fijas y móviles en lugar de la construcción de muros físicos. Según Elbit, estos sistemas ofrecerán “una conciencia situacional confiable y en tiempo real”, combinando radares, cámaras electroópticas y análisis con inteligencia artificial que alertarán a los agentes de la Patrulla Fronteriza solo cuando las detecciones coincidan con patrones de tráfico humano. Para las empresas que trasladan personal y mercancías a través de las fronteras terrestres, una vigilancia más inteligente podría traducirse en un procesamiento más rápido en los carriles si disminuyen los cruces ilegales. Sin embargo, también se deben prever cierres temporales de carreteras, aumento de puntos de control durante las fases de instalación y un escrutinio más riguroso de programas para viajeros de bajo riesgo como SENTRI cuando los nuevos sensores entren en funcionamiento. El acuerdo subraya la disposición del gobierno estadounidense a adoptar tecnología de países aliados, a pesar de los debates más amplios sobre la seguridad de la cadena de suministro. Los proveedores que compitan por futuros proyectos de la CBP deberán demostrar arquitecturas robustas de protección de datos que cumplan tanto con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) como con las normas de abastecimiento recientemente reforzadas por la Ley de Autorización de Defensa Nacional. Elbit reportó una cartera de pedidos de 30 mil millones de dólares a marzo de 2026, lo que indica una línea de entregas de tecnología fronteriza a varios años. Sin embargo, los defensores de los derechos humanos han expresado preocupación por la exportación de sistemas similares a zonas de conflicto; se esperan audiencias de supervisión en el Congreso una vez que se hagan públicos los detalles del despliegue.