
El reinicio de la política migratoria en Australia pasa de la retórica a la acción. En un discurso ante el National Press Club el 18 de septiembre, el ministro de Asuntos Internos, Tony Burke, confirmó que en pocas semanas se pondrá en marcha una unidad de “cumplimiento en campo” de la Fuerza Fronteriza Australiana (ABF) con 100 agentes, respaldada por 250 camas adicionales en centros de detención. Su única misión: localizar y detener o persuadir a los aproximadamente 77,000 extranjeros que han excedido su visa para que abandonen el país. Burke aseguró que las operaciones no serán como las redadas fuertemente armadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE), que han generado críticas a nivel mundial. En cambio, los equipos emplearán tácticas previas a 2015: visitas programadas, uso de gafetes, sin armas de fuego, y buscarán salidas voluntarias antes de recurrir a la detención. Abul Rizvi, exsubsecretario de inmigración, dijo a la ABC que una aplicación modesta y focalizada podría generar entre 5,000 y 10,000 salidas voluntarias adicionales al año sin aumentar las tensiones sociales. La política es políticamente delicada. Los grupos empresariales quieren que se retiren a los que exceden su visa para liberar alojamiento y reducir distorsiones en el mercado laboral, pero defensores de derechos humanos advierten que ampliar la red de detención podría disuadir a migrantes explotados de denunciar abusos. Burke sostiene que esta medida es esencial para que el Labor cumpla su promesa de reducir la migración neta a 225,000 para 2028. Las implicaciones prácticas para los empleadores son inmediatas. Cualquier empleado con visa vencida enfrenta un riesgo mucho mayor de ser detectado. Los equipos de cumplimiento deben auditar sus plantillas, verificar que las visas estén vigentes y prepararse para apoyar salidas voluntarias cuando sea necesario. Las empresas que empleen a trabajadores sin autorización siguen expuestas a multas civiles de hasta 315,000 AUD por infracción. Los asignados internacionales y viajeros de negocios deben esperar controles de identidad más estrictos en lugares de trabajo y alojamientos a medida que la unidad de la ABF gane impulso. Para los gestores de movilidad global, la mejor defensa contra sorpresas desagradables será un monitoreo proactivo de visas y una comunicación clara con los extranjeros.
Fuente: ABC News
Cómo puede ayudarte VisaHQ
VisaHQ simplifica el proceso de solicitud de visado para particulares y empresas. Consulta los requisitos de viaje vigentes, prepara la documentación necesaria y gestiona tu solicitud en línea a través del portal de VisaHQ para Australia.Más de Australia
Ver todo
Australia reorganiza el procesamiento de visas para profesionales cualificados para acelerar sectores prioritarios
El aeropuerto de Sídney se prepara para recibir a 2,67 millones de pasajeros durante las vacaciones escolares de primavera