
Por segunda vez en menos de dos meses, la pasarela sobre el río Baquirivu-Guaçu, principal conexión peatonal entre la avenida Jamil João Zarif y el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, fue cerrada. El cierre, anunciado la mañana del lunes (19/10/2026), se debió a nuevos daños en la estructura provisional causados por fuertes lluvias; una vecina incluso cayó en un agujero al intentar cruzar.
La pasarela es utilizada diariamente por empleados del aeropuerto que llegan en autobús y continúan a pie hacia las terminales y áreas de carga. Con el cierre, el recorrido a pie se extiende hasta 2,5 km, obligando a muchos a bajarse en la Terminal Taboão o en la estación CPTM Aeroporto-Guarulhos.
La concesionaria GRU Airport propuso una alianza con el ayuntamiento para construir una pasarela definitiva, pero el acuerdo aún no se ha concretado. La interrupción también afecta a proveedores y tripulaciones que dependen del traslado a pie entre hoteles de la zona y las terminales. Empresas de servicios en tierra ya reportan retrasos en los cambios de turno, lo que podría impactar en los tiempos de respuesta ante vuelos fuera de horario.
Para los gestores de movilidad de tripulaciones, la recomendación es ajustar las rutas de traslado, contratando vans dedicadas o extendiendo contratos de taxis hasta que se construya una solución definitiva. La Defensa Civil municipal inició una inspección para evaluar la estabilidad del talud del río, condición necesaria para la reapertura emergente del paso.
Mientras tanto, el sindicato de trabajadores aeroportuarios exige un cronograma claro para las obras y advierte sobre el riesgo de accidentes entre empleados que intentan cruzar la zona cerrada. El ayuntamiento informó que esta semana se realizará una reunión técnica para definir las fuentes de financiamiento de la obra, cuyo costo se estima en 8 millones de reales.
La pasarela es utilizada diariamente por empleados del aeropuerto que llegan en autobús y continúan a pie hacia las terminales y áreas de carga. Con el cierre, el recorrido a pie se extiende hasta 2,5 km, obligando a muchos a bajarse en la Terminal Taboão o en la estación CPTM Aeroporto-Guarulhos.
La concesionaria GRU Airport propuso una alianza con el ayuntamiento para construir una pasarela definitiva, pero el acuerdo aún no se ha concretado. La interrupción también afecta a proveedores y tripulaciones que dependen del traslado a pie entre hoteles de la zona y las terminales. Empresas de servicios en tierra ya reportan retrasos en los cambios de turno, lo que podría impactar en los tiempos de respuesta ante vuelos fuera de horario.
Para los gestores de movilidad de tripulaciones, la recomendación es ajustar las rutas de traslado, contratando vans dedicadas o extendiendo contratos de taxis hasta que se construya una solución definitiva. La Defensa Civil municipal inició una inspección para evaluar la estabilidad del talud del río, condición necesaria para la reapertura emergente del paso.
Mientras tanto, el sindicato de trabajadores aeroportuarios exige un cronograma claro para las obras y advierte sobre el riesgo de accidentes entre empleados que intentan cruzar la zona cerrada. El ayuntamiento informó que esta semana se realizará una reunión técnica para definir las fuentes de financiamiento de la obra, cuyo costo se estima en 8 millones de reales.
Fuente: Guarulhos Web