
Durante la visita del presidente Lula, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial de Brasil (INPI) y el Consejo de Investigación Científica e Industrial de India firmaron un acuerdo de acceso a la reconocida Biblioteca Digital de Conocimientos Tradicionales de India (TKDL). Este acuerdo, formalizado el 21 de febrero de 2026, otorga a los examinadores de patentes brasileños pleno acceso a una base de datos con 400,000 registros de formulaciones ayurvédicas, unani y medicina popular, utilizada para combatir la biopiratería y la concesión indebida de patentes.
Aunque el pacto es principalmente una cuestión de propiedad intelectual, también abre una nueva vía para la movilidad de especialistas. Ambas instituciones confirmaron el lanzamiento de una beca rotativa que permitirá a examinadores brasileños trabajar en Nueva Delhi durante seis meses, mientras que expertos indios en TKDL se integrarán en las oficinas de patentes de Río de Janeiro. Los participantes viajarán con nuevas visas de investigación G-1, que eximen de pruebas de mercado laboral y simplifican el registro del CPF brasileño.
Para las multinacionales del sector de ciencias de la vida y sus equipos de movilidad, el impacto es doble: primero, la agilización en la verificación de antecedentes en Brasil reducirá el tiempo de lanzamiento al mercado de fármacos a base de plantas; segundo, el personal dedicado a la redacción de patentes o proyectos de publicación defensiva podrá acceder a esta visa rápida, disminuyendo la carga administrativa.
Los departamentos legales deben tener en cuenta que el INPI planea reciprocidad, abriendo su propia base de datos de biodiversidad a funcionarios indios a finales de este año, lo que apunta a un ecosistema más amplio de intercambios de examinadores entre países del Sur Global. Las empresas con centros de I+D en São Paulo o Hyderabad deben estar atentas a las próximas circulares administrativas que detallarán cuotas de visas, reglas de estipendios y elegibilidad para familiares.
Aunque el pacto es principalmente una cuestión de propiedad intelectual, también abre una nueva vía para la movilidad de especialistas. Ambas instituciones confirmaron el lanzamiento de una beca rotativa que permitirá a examinadores brasileños trabajar en Nueva Delhi durante seis meses, mientras que expertos indios en TKDL se integrarán en las oficinas de patentes de Río de Janeiro. Los participantes viajarán con nuevas visas de investigación G-1, que eximen de pruebas de mercado laboral y simplifican el registro del CPF brasileño.
Para las multinacionales del sector de ciencias de la vida y sus equipos de movilidad, el impacto es doble: primero, la agilización en la verificación de antecedentes en Brasil reducirá el tiempo de lanzamiento al mercado de fármacos a base de plantas; segundo, el personal dedicado a la redacción de patentes o proyectos de publicación defensiva podrá acceder a esta visa rápida, disminuyendo la carga administrativa.
Los departamentos legales deben tener en cuenta que el INPI planea reciprocidad, abriendo su propia base de datos de biodiversidad a funcionarios indios a finales de este año, lo que apunta a un ecosistema más amplio de intercambios de examinadores entre países del Sur Global. Las empresas con centros de I+D en São Paulo o Hyderabad deben estar atentas a las próximas circulares administrativas que detallarán cuotas de visas, reglas de estipendios y elegibilidad para familiares.
Fonte: Devdiscourse