
Informes de investigación publicados en la madrugada del 14 de febrero revelan que **migrantes indocumentados están aprovechando el Área Común de Viaje (CTA) al tomar autobuses interurbanos de Dublín a Belfast y luego cruzar a Gran Bretaña sin controles de pasaporte**. La investigación del Daily Mail, resumida por News Minimalist, detectó un aumento en el número de pasajeros que abordan el servicio nocturno Expressway 100X, entre ellos algunos solicitantes de asilo rechazados en el Reino Unido que regresan tras el fracaso del plan de deportación a Ruanda.
Dado que no existen controles migratorios rutinarios en la frontera terrestre entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte, las personas pueden bajarse en Belfast y tomar ferris o vuelos domésticos hacia Gran Bretaña, donde los controles de identidad son mínimos. Las autoridades irlandesas atribuyen este aumento en parte a sus propias normas de asilo más estrictas, implementadas el otoño pasado, que han llevado a algunos migrantes a intentar nuevamente su suerte en el Reino Unido.
Para el Gobierno británico, estas revelaciones reavivan el debate sobre la seguridad fronteriza tras el Brexit y las sensibilidades políticas en torno a la posible instalación de puntos de control en la isla de Irlanda. Fuentes del Ministerio del Interior indican que los equipos móviles de control migratorio intensificarán las inspecciones aleatorias en el puerto de Cairnryan y en el aeropuerto John Lennon de Liverpool, mientras que el Departamento de Transporte está consultando con operadores de autobuses sobre el intercambio de datos de pasajeros.
Las empresas que trasladan personal o equipos a través del Mar de Irlanda deben prepararse para reglas más estrictas sobre la responsabilidad de los transportistas y posibles controles de identidad en rutas que hasta ahora se consideraban domésticas. Los responsables de movilidad deben estar atentos a estos cambios para garantizar que los empleados que viajen porten una identificación aceptable, incluso en trayectos dentro del CTA.
Dado que no existen controles migratorios rutinarios en la frontera terrestre entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte, las personas pueden bajarse en Belfast y tomar ferris o vuelos domésticos hacia Gran Bretaña, donde los controles de identidad son mínimos. Las autoridades irlandesas atribuyen este aumento en parte a sus propias normas de asilo más estrictas, implementadas el otoño pasado, que han llevado a algunos migrantes a intentar nuevamente su suerte en el Reino Unido.
Para el Gobierno británico, estas revelaciones reavivan el debate sobre la seguridad fronteriza tras el Brexit y las sensibilidades políticas en torno a la posible instalación de puntos de control en la isla de Irlanda. Fuentes del Ministerio del Interior indican que los equipos móviles de control migratorio intensificarán las inspecciones aleatorias en el puerto de Cairnryan y en el aeropuerto John Lennon de Liverpool, mientras que el Departamento de Transporte está consultando con operadores de autobuses sobre el intercambio de datos de pasajeros.
Las empresas que trasladan personal o equipos a través del Mar de Irlanda deben prepararse para reglas más estrictas sobre la responsabilidad de los transportistas y posibles controles de identidad en rutas que hasta ahora se consideraban domésticas. Los responsables de movilidad deben estar atentos a estos cambios para garantizar que los empleados que viajen porten una identificación aceptable, incluso en trayectos dentro del CTA.
Fuente: News Minimalist / Daily Mail