
El blog independiente de inmigración Ikky-in-China publicó su resumen mensual de políticas el 23 de febrero de 2026, destacando varios cambios que afectan directamente a los profesionales extranjeros y a las empresas que los emplean. El más relevante es la decisión de Shanghái de aumentar el salario mínimo anual para titulares de permisos de trabajo de Categoría A a 650,000 RMB, un incremento del 15 % diseñado para igualar el crecimiento salarial medio de la ciudad y atraer lo que las autoridades llaman “talento verdaderamente de alto nivel”.
En varias provincias, las oficinas de entrada y salida están implementando controles más estrictos en la autenticación de documentos. A partir del próximo mes, los certificados de grado y los antecedentes penales presentados para solicitudes de visa Z y permisos de residencia deberán contar tanto con apostillas del país de origen como con legalizaciones de la embajada china, cerrando una laguna que antes permitía usar solo uno de estos métodos.
Se recomienda a los empleadores presupuestar entre dos y tres semanas adicionales para la gestión de documentos y actualizar las declaraciones fiscales para que las remuneraciones reflejadas en los contratos laborales se ajusten a las nuevas tablas salariales. Las empresas que no realicen estos ajustes corren el riesgo de que se rechacen las solicitudes de renovación; a principios de febrero, en Guangzhou, varios departamentos de recursos humanos presentaron cifras salariales desactualizadas y tuvieron que reiniciar el proceso.
Los asesores en movilidad laboral sugieren presentar copias electrónicas en la plataforma nacional “Gestión de Trabajo para Extranjeros” antes de la entrega física para detectar discrepancias con anticipación.
En una nota positiva, Pekín ha lanzado de manera discreta un sistema de citas en línea que permite a empleados extranjeros en ocho grandes ciudades extender sus permisos de residencia sin tener que regresar a su país para obtener una nueva visa, un cambio muy esperado por los trabajadores multinacionales. Si tiene éxito, se espera que este servicio se extienda a nivel nacional a finales de 2026.
En conjunto, las actualizaciones de febrero reflejan una política que, por un lado, se muestra abierta —con la ampliación de exenciones de visa para turistas— y, por otro, exige mayor rigor en la inmigración laboral a largo plazo. Los equipos de recursos humanos deben revisar los modelos de contrato, asegurarse de que los sistemas de nómina puedan generar estados de ingresos bilingües y prepararse para informar a los directivos sobre los plazos más largos para nuevas contrataciones.
En varias provincias, las oficinas de entrada y salida están implementando controles más estrictos en la autenticación de documentos. A partir del próximo mes, los certificados de grado y los antecedentes penales presentados para solicitudes de visa Z y permisos de residencia deberán contar tanto con apostillas del país de origen como con legalizaciones de la embajada china, cerrando una laguna que antes permitía usar solo uno de estos métodos.
Se recomienda a los empleadores presupuestar entre dos y tres semanas adicionales para la gestión de documentos y actualizar las declaraciones fiscales para que las remuneraciones reflejadas en los contratos laborales se ajusten a las nuevas tablas salariales. Las empresas que no realicen estos ajustes corren el riesgo de que se rechacen las solicitudes de renovación; a principios de febrero, en Guangzhou, varios departamentos de recursos humanos presentaron cifras salariales desactualizadas y tuvieron que reiniciar el proceso.
Los asesores en movilidad laboral sugieren presentar copias electrónicas en la plataforma nacional “Gestión de Trabajo para Extranjeros” antes de la entrega física para detectar discrepancias con anticipación.
En una nota positiva, Pekín ha lanzado de manera discreta un sistema de citas en línea que permite a empleados extranjeros en ocho grandes ciudades extender sus permisos de residencia sin tener que regresar a su país para obtener una nueva visa, un cambio muy esperado por los trabajadores multinacionales. Si tiene éxito, se espera que este servicio se extienda a nivel nacional a finales de 2026.
En conjunto, las actualizaciones de febrero reflejan una política que, por un lado, se muestra abierta —con la ampliación de exenciones de visa para turistas— y, por otro, exige mayor rigor en la inmigración laboral a largo plazo. Los equipos de recursos humanos deben revisar los modelos de contrato, asegurarse de que los sistemas de nómina puedan generar estados de ingresos bilingües y prepararse para informar a los directivos sobre los plazos más largos para nuevas contrataciones.
Fuente: Ikky-in-China blog