
El ministro de Transporte de Irlanda, Darragh O’Brien, y el ministro de Puertos y Aeropuertos de Brasil, Silvio Costa Filho, confirmaron el 11 de marzo que los funcionarios han comenzado a negociar un Acuerdo Bilateral de Servicios Aéreos (ASA). Estos acuerdos establecen el marco legal necesario para que las aerolíneas puedan lanzar rutas regulares y asignar derechos de tráfico. Aunque Brasil es el segundo mercado de exportación más grande de Irlanda en América Latina, actualmente los viajeros deben hacer escala en centros europeos, lo que añade tiempo y complejidad tanto para turistas como para ejecutivos de negocios. El ASA propuesto eliminaría estas barreras regulatorias, abriendo la posibilidad de un servicio directo entre Dublín y São Paulo con conexiones posteriores en toda Sudamérica. Para las fuerzas laborales globalmente móviles, un enlace directo sería un cambio radical. Las multinacionales podrían rotar equipos de proyecto a Brasil en menos de 11 horas, reduciendo la fatiga del viaje, los costos por dietas y las emisiones de carbono asociadas a múltiples conexiones. Sectores como el farmacéutico, el arrendamiento de aeronaves y los servicios profesionales —donde Irlanda ya tiene un peso destacado— se verían beneficiados. Las negociaciones llegan pocos días después de que Brasil introdujera la entrada sin visa para ciudadanos irlandeses, señalando un esfuerzo coordinado para profundizar los vínculos tanto personales como comerciales. El Departamento de Transporte espera un borrador del tratado en seis meses, tras lo cual deberá ser ratificado por ambos parlamentos y registrado en la Organización de Aviación Civil Internacional. Las empresas de gestión de viajes deberían seguir de cerca estos avances: una vez firmado el ASA, las aerolíneas suelen actuar rápido para solicitar franjas horarias y publicar horarios, generando nuevas oportunidades de tarifas negociadas para corporativos.