
Un Airbus A320 de LATAM Airlines, operando el vuelo LA756 de Santiago a São Paulo, rozó la cola de un Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas estacionado durante el rodaje la noche del 22 de abril, informó InfoMoney el 24 de abril. No se registraron heridos, pero los daños en el ala del LATAM y el estabilizador del avión argentino obligaron a evacuar ambas aeronaves y provocaron el cierre por varias horas de una calle de rodaje en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez. Los pasajeros, entre ellos decenas de ejecutivos brasileños que regresaban de la feria minera Expomin en Chile, fueron trasladados a un avión de reemplazo de LATAM que llegó a São Paulo temprano el 23 de abril, perdiendo conexiones posteriores hacia Brasilia y Belo Horizonte. La empresa de gestión de viajes CWT estima que el incidente costó a los clientes corporativos un promedio de 420 dólares por viajero en tarifas de reemisión y noches de hotel. La autoridad de aviación civil de Chile ha abierto una investigación formal; datos preliminares de radar sugieren que la tripulación de LATAM pudo haber calculado mal la distancia del ala al rodar detrás del Boeing. Ambas aerolíneas activaron equipos de respuesta ante crisis, y las aseguradoras evalúan los tiempos de reparación, que podrían dejar fuera de servicio a cada avión por varias semanas. Para las empresas brasileñas con itinerarios regionales ajustados, el incidente subraya la importancia de incluir días de margen en los planes de viaje y de inscribir al personal en servicios de alerta ante interrupciones aéreas. Los seguros de viaje señalan que la mayoría de las pólizas corporativas cubren “pérdida de conexión” solo cuando los retrasos superan las seis horas, un aspecto que las compañías podrían reconsiderar ante el aumento de la congestión en los hubs latinoamericanos.
Fuente: InfoMoney