
Japón se ha convertido en la última gran economía en reformar su política de visados para India, lanzando una plataforma completamente digital de e-Visa de corta duración que promete decisiones en tan solo cinco días hábiles. Publicada en el boletín oficial durante la noche y confirmada por la Agencia de Servicios de Inmigración de Japón, la reforma abarca turismo, visitas familiares y viajes de negocios cortos de hasta 90 días.
Para los solicitantes indios, este cambio es revolucionario. Hasta ahora, la mayoría de los viajeros tenían que presentar solicitudes en papel a través de los centros VFS Global y esperar hasta tres semanas para obtener la visa física. A partir del 30 de mayo, toda la documentación —incluyendo pasaportes, fotos y detalles de vuelo— podrá subirse a un nuevo portal multilingüe. Una vez aprobada, la e-Visa se vincula al pasaporte y se muestra como un código QR en el teléfono móvil, eliminando la necesidad de una etiqueta física o recogida presencial.
Detrás de escena, Tokio ha invertido fuertemente en bases de datos biométricas y listas de vigilancia para acelerar el proceso sin comprometer la seguridad. El sistema realiza verificaciones automáticas contra INTERPOL y los registros de personas que han excedido su estadía en Japón antes de emitir la autorización. Las puertas de inmigración en Narita, Haneda, Kansai y los nuevos canales electrónicos de Chubu escanearán el código QR de la e-Visa junto con una imagen facial en tiempo real, completando la entrada en menos de 15 segundos.
Para las empresas indias, el momento no podría ser mejor. El comercio bilateral superó los 20.000 millones de dólares el año pasado, y los inversores japoneses en semiconductores e hidrógeno verde trasladan cada vez más equipos entre Bengaluru, Chennai y Tokio. Un visado más rápido elimina un obstáculo que obligaba a las compañías a prever tiempos adicionales en sus proyectos.
Los operadores turísticos también esperan una recuperación: Japón quiere atraer a cinco millones de turistas indios al año para 2030 y está negociando más frecuencias para vuelos directos Delhi–Tokio y Mumbai–Osaka.
Consejos prácticos: los solicitantes deben crear una cuenta en el portal oficial de e-Visa, subir una foto de 350 KB con fondo blanco y pagar una tarifa de ¥3,000 con tarjeta de crédito internacional. La toma de datos biométricos se realiza a la llegada, por lo que no se requieren huellas digitales durante la solicitud. Los viajeros deben llevar impreso el itinerario y la confirmación del hotel, ya que los oficiales fronterizos pueden solicitar prueba de fondos en inspecciones secundarias aleatorias.
Para los solicitantes indios, este cambio es revolucionario. Hasta ahora, la mayoría de los viajeros tenían que presentar solicitudes en papel a través de los centros VFS Global y esperar hasta tres semanas para obtener la visa física. A partir del 30 de mayo, toda la documentación —incluyendo pasaportes, fotos y detalles de vuelo— podrá subirse a un nuevo portal multilingüe. Una vez aprobada, la e-Visa se vincula al pasaporte y se muestra como un código QR en el teléfono móvil, eliminando la necesidad de una etiqueta física o recogida presencial.
Detrás de escena, Tokio ha invertido fuertemente en bases de datos biométricas y listas de vigilancia para acelerar el proceso sin comprometer la seguridad. El sistema realiza verificaciones automáticas contra INTERPOL y los registros de personas que han excedido su estadía en Japón antes de emitir la autorización. Las puertas de inmigración en Narita, Haneda, Kansai y los nuevos canales electrónicos de Chubu escanearán el código QR de la e-Visa junto con una imagen facial en tiempo real, completando la entrada en menos de 15 segundos.
Para las empresas indias, el momento no podría ser mejor. El comercio bilateral superó los 20.000 millones de dólares el año pasado, y los inversores japoneses en semiconductores e hidrógeno verde trasladan cada vez más equipos entre Bengaluru, Chennai y Tokio. Un visado más rápido elimina un obstáculo que obligaba a las compañías a prever tiempos adicionales en sus proyectos.
Los operadores turísticos también esperan una recuperación: Japón quiere atraer a cinco millones de turistas indios al año para 2030 y está negociando más frecuencias para vuelos directos Delhi–Tokio y Mumbai–Osaka.
Consejos prácticos: los solicitantes deben crear una cuenta en el portal oficial de e-Visa, subir una foto de 350 KB con fondo blanco y pagar una tarifa de ¥3,000 con tarjeta de crédito internacional. La toma de datos biométricos se realiza a la llegada, por lo que no se requieren huellas digitales durante la solicitud. Los viajeros deben llevar impreso el itinerario y la confirmación del hotel, ya que los oficiales fronterizos pueden solicitar prueba de fondos en inspecciones secundarias aleatorias.
Fuente: Goodreturns