
Una década después del referéndum en el Reino Unido, los británicos que viven en Alemania aseguran que el Brexit sigue limitando sus oportunidades profesionales, aumentando la burocracia y encareciendo los gastos cotidianos, según respuestas de lectores publicadas por The Local el 25 de junio de 2026. Los participantes mencionaron como problemas persistentes la pérdida de la movilidad automática dentro de la UE, los aranceles aduaneros en envíos desde el Reino Unido y las costosas tarifas para obtener pasaportes dobles. Un residente de Colonia contó que tuvo que naturalizarse como ciudadano alemán para conservar su empleo, mientras que un empresario en Frankfurt relató que tuvo que pagar cargos de importación por regalos de cumpleaños. Una pareja británico-alemana que se mudó en 2022 aún no puede obtener una hipoteca porque ambos cónyuges perciben ingresos en libras, lo que refleja las dificultades bancarias que enfrentan quienes trabajan entre fronteras. Desde enero de 2026, los británicos necesitan una tarjeta de residencia por derecho o un visado nacional para trabajar en Alemania, y las cualificaciones profesionales deben ser reconocidas bajo la Directiva de Trabajadores Cualificados en lugar de las normas mutuas de la UE.
Estos cambios implican más trámites para los departamentos de recursos humanos que gestionan traslados de ciudadanos británicos.
Muchos solicitantes recurren a servicios especializados en visados para recibir ayuda. VisaHQ, por ejemplo, ofrece una plataforma online simplificada que explica los requisitos de entrada y residencia en Alemania, organiza la recogida de documentos y reserva citas en consulados en nombre de los clientes; su centro para Alemania (https://www.visahq.com/germany/) puede ser un atajo útil para británicos que necesitan obtener la Tarjeta Azul, Chancenkarte o permiso para dependientes sin enfrentarse solos a la burocracia.
Las empresas deben planificar plazos más largos: el tiempo medio de tramitación de la Tarjeta Azul para ciudadanos de terceros países en Berlín es ahora de ocho semanas, frente a tres antes de 2021, y presupuestar la traducción y legalización de certificados británicos. Como punto positivo, varios Länder han creado unidades de “vía rápida” para solicitantes angloparlantes en sectores tecnológicos y financieros, aunque la capacidad sigue siendo limitada. Por ello, los empleadores aconsejan a su personal clave solicitar el Permiso ICT de la UE o la nueva Chancenkarte alemana cuando cumplan los requisitos, ya que ofrecen un acceso más flexible al mercado único que un permiso nacional.
Estos cambios implican más trámites para los departamentos de recursos humanos que gestionan traslados de ciudadanos británicos.
Muchos solicitantes recurren a servicios especializados en visados para recibir ayuda. VisaHQ, por ejemplo, ofrece una plataforma online simplificada que explica los requisitos de entrada y residencia en Alemania, organiza la recogida de documentos y reserva citas en consulados en nombre de los clientes; su centro para Alemania (https://www.visahq.com/germany/) puede ser un atajo útil para británicos que necesitan obtener la Tarjeta Azul, Chancenkarte o permiso para dependientes sin enfrentarse solos a la burocracia.
Las empresas deben planificar plazos más largos: el tiempo medio de tramitación de la Tarjeta Azul para ciudadanos de terceros países en Berlín es ahora de ocho semanas, frente a tres antes de 2021, y presupuestar la traducción y legalización de certificados británicos. Como punto positivo, varios Länder han creado unidades de “vía rápida” para solicitantes angloparlantes en sectores tecnológicos y financieros, aunque la capacidad sigue siendo limitada. Por ello, los empleadores aconsejan a su personal clave solicitar el Permiso ICT de la UE o la nueva Chancenkarte alemana cuando cumplan los requisitos, ya que ofrecen un acceso más flexible al mercado único que un permiso nacional.
Más de Alemania
Ver todo
Trabajos nocturnos en las vías cortan el acceso del S-Bahn al Aeropuerto de Frankfurt del 25 de junio al 10 de julio
El Bundestag programa la votación final sobre la ley para digitalizar el proceso de facturación en los aeropuertos de Alemania