
El Aeropuerto de Melbourne ha iniciado pruebas en vivo de su nuevo Centro de Transporte T123, un proyecto de 500 millones de dólares australianos que consolidará todo el tráfico de recogida y bajada de vehículos privados para las terminales domésticas 1-3 y la terminal internacional. La apertura está prevista para octubre, pero esta semana comenzaron las pruebas de accesibilidad y flujo de tráfico. El centro, ubicado dentro del estacionamiento de varios niveles, más que duplicará la capacidad en la acera y se conectará directamente con la autopista Tullamarine mediante rampas exprés, reduciendo hasta 28 minutos las filas de vehículos en horas pico para 2029, según modelos del aeropuerto. Además, liberará espacio en la zona frontal para la expansión planificada de la terminal internacional, valorada en 4.500 millones de dólares australianos. Para los programas de viajes corporativos, el principal cambio será en la señalización: los chóferes y conductores de servicios de transporte compartido deberán preregistrarse para usar los nuevos carriles, mientras que los conductores particulares deberán seguir la nueva señalización. El aeropuerto está realizando pruebas de accesibilidad junto a Traveller’s Aid para garantizar que los pasajeros con movilidad reducida puedan desplazarse sin problemas por el nuevo diseño. Las aerolíneas aplauden la iniciativa, ya que los tiempos más rápidos desde la acera hasta el check-in les ayudarán a cumplir con los estrictos objetivos de puntualidad impuestos este año por la Autoridad de Seguridad de la Aviación Civil.
Fuente: Asian Aviation