
Upgraded Points ha publicado un análisis pionero sobre el flujo de pasajeros en los puntos de control de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) durante el cierre del gobierno entre marzo y mayo, que dejó sin sueldo a los empleados de la TSA durante seis semanas. Actualizado al 7 de julio, el estudio revela una caída del 6,7 % en los controles a nivel nacional, con casos extremos sorprendentes: Atlanta (ATL) se desplomó un 76,9 %, Boston (BOS) un 29,1 % y Miami (MIA) un 26,2 %. Según los analistas, esta variación refleja cómo las presiones locales del costo de vida llevaron a los agentes de la TSA a reportarse enfermos o renunciar. El aeropuerto O’Hare de Chicago desafió la tendencia con un aumento del 8,7 %, gracias a una tasa de ausentismo del 13,8 %, mucho menor que el 28 % registrado en el cercano JFK. Incluso se asignaron oficiales de ICE a los controles de ATL, una medida extraordinaria que generó preocupaciones sobre las libertades civiles. Más allá de los titulares, el informe cuantifica los costos económicos: la reducción en el flujo de pasajeros provocó una caída de 4 puntos en las salidas puntuales de rutas corporativas de empresas Fortune 500 y un aumento del 6 % en la compra de billetes premium de última hora, ya que los viajeros intentaban evitar los cuellos de botella. Las aerolíneas enfrentaron mayores gastos en la reubicación de tripulaciones justo cuando las tarifas base ajustadas por inflación estaban en descenso, presionando sus márgenes. Este estudio es relevante porque este mes el Congreso debatirá el presupuesto del DHS para el año fiscal 2027. Si se avecina otro cierre, los gestores de movilidad podrían tener que redirigir preventivamente los viajes críticos lejos de aeropuertos históricamente vulnerables y presupuestar tarifas adicionales cuando los horarios se vean afectados. Para los defensores de políticas públicas, los datos ofrecen argumentos sólidos para sostener que el personal de seguridad aérea no es intercambiable; los agentes de la TSA son empleados especializados cuya ausencia repentina puede paralizar una economía de viajes de 900.000 millones de dólares en cuestión de días.
Fuente: Upgraded Points