
Las autoridades marítimas de Estados Unidos continúan activas en el sur de Florida. El 25 de junio, la tripulación del guardacostas Richard Etheridge, en colaboración con Operaciones Aéreas y Marítimas de Aduanas y Protección Fronteriza, interceptó una embarcación sin luces a 11 millas al este de Government Cut, transportando a cinco extranjeros y un ciudadano estadounidense. Tras un primer procesamiento en el mar, los migrantes fueron transferidos el 28 de junio a Investigaciones de Seguridad Nacional para acciones posteriores; la Guardia Costera hizo pública la operación el 7 de julio. Esta interdicción forma parte de la Operación Centinela Vigilante, una campaña multilayer para disuadir la migración marítima irregular a través del Estrecho de Florida, el Pasaje de Mona y el Pasaje de los Vientos. En lo que va del año fiscal, la Guardia Costera del Sureste ha reportado 47 eventos de tráfico de migrantes con más de 380 personas involucradas, un aumento del 12 % respecto al año anterior. Para las empresas que trasladan personal a Miami o que dependen de embarcaciones charter en el Caribe, este incidente subraya la probabilidad de patrullajes intensificados y posibles demoras en abordajes. Los operadores de embarcaciones deben asegurarse de que los manifiestos de tripulación, los avisos de llegada a la Guardia Costera con 96 horas de antelación y los transpondedores del Sistema de Identificación Automática (AIS) estén en regla para evitar ser confundidos con embarcaciones de contrabando. Los programas de movilidad con asignados cubanos, haitianos o venezolanos también deben prepararse para un mayor escrutinio en el mar y en los puertos terrestres, dado que la inestabilidad política en la región sigue impulsando los flujos migratorios hacia el norte. Los empleadores podrían considerar revisar las opciones de libertad condicional humanitaria y asegurarse de que los trabajadores conozcan sus derechos en caso de ser interrogados por las autoridades marítimas.
Fuente: U.S. Coast Guard Press Release