
Aerolíneas y aeropuertos, incluidos los principales centros de Alemania en Frankfurt y Múnich, salieron de Bruselas con las manos vacías el 8 de julio tras reunirse con la Comisión Europea para solicitar una suspensión temporal del nuevo Sistema de Entrada/Salida (EES) de la UE. Los representantes del sector advirtieron que los controles biométricos adicionales ya han generado colas de más de dos horas en varios puntos fronterizos del espacio Schengen y podrían paralizar las operaciones durante el intenso periodo vacacional de julio y agosto. Los funcionarios de la Comisión insistieron en que una pausa generalizada es “técnicamente imposible e injustificada”, subrayando que la verificación fiable de entradas y salidas es esencial para aplicar la regla de 90/180 días para viajeros sin visado. Culparon los cuellos de botella a la falta de personal e infraestructura a nivel nacional, y no a la plataforma informática central. Para ayudar, Bruselas prometió nuevos fondos del Instrumento de Gestión de Fronteras y Visados (BMVI) para que los estados miembros —incluida Alemania— puedan adquirir más puertas electrónicas y lanzar una aplicación móvil de preinscripción.
Los viajeros que busquen orientación adicional antes del cambio pueden acudir a VisaHQ, cuyo portal alemán ofrece información actualizada sobre requisitos de entrada, procedimientos digitales de registro y documentos necesarios para agilizar el paso por los controles. El servicio también puede coordinar la renovación de visados y pasaportes para empleados, facilitando a los gestores de viajes corporativos mantener a sus equipos en regla sin complicaciones.
Para las aerolíneas alemanas, la decisión implica que deben seguir operando bajo las normas actuales, que exigen que todo pasajero no perteneciente a la UE proporcione cuatro huellas dactilares y una imagen facial la primera vez que entre en el espacio Schengen después del 10 de abril de 2026. Los gestores de viajes corporativos deben advertir a los empleados desplazados de terceros países que prevean tiempo extra en el control de pasaportes y que lleven consigo el comprobante de registro previo en el EES. La Comisión recordó a los estados que las “cláusulas de flexibilidad” vigentes permiten a la policía fronteriza local omitir temporalmente la toma de huellas si los tiempos de espera se vuelven excesivos. El aeropuerto de Múnich confirmó que aplicará esta excepción durante el primer fin de semana afectado por obras en agosto. Desde su puesta en marcha, el EES ha procesado casi 110 millones de cruces y ha detectado 1.100 alertas de seguridad, según datos de la Comisión.
Los viajeros que busquen orientación adicional antes del cambio pueden acudir a VisaHQ, cuyo portal alemán ofrece información actualizada sobre requisitos de entrada, procedimientos digitales de registro y documentos necesarios para agilizar el paso por los controles. El servicio también puede coordinar la renovación de visados y pasaportes para empleados, facilitando a los gestores de viajes corporativos mantener a sus equipos en regla sin complicaciones.
Para las aerolíneas alemanas, la decisión implica que deben seguir operando bajo las normas actuales, que exigen que todo pasajero no perteneciente a la UE proporcione cuatro huellas dactilares y una imagen facial la primera vez que entre en el espacio Schengen después del 10 de abril de 2026. Los gestores de viajes corporativos deben advertir a los empleados desplazados de terceros países que prevean tiempo extra en el control de pasaportes y que lleven consigo el comprobante de registro previo en el EES. La Comisión recordó a los estados que las “cláusulas de flexibilidad” vigentes permiten a la policía fronteriza local omitir temporalmente la toma de huellas si los tiempos de espera se vuelven excesivos. El aeropuerto de Múnich confirmó que aplicará esta excepción durante el primer fin de semana afectado por obras en agosto. Desde su puesta en marcha, el EES ha procesado casi 110 millones de cruces y ha detectado 1.100 alertas de seguridad, según datos de la Comisión.