
Una huelga de 24 horas convocada por dos de los principales sindicatos de controladores el 8 de julio obligó a cancelar 933 vuelos en aeropuertos franceses, según la agencia de noticias AK&M. También se desviaron vuelos de largo recorrido, lo que provocó restricciones de franjas horarias hasta en ciudades como Copenhague y Madrid. Los sindicatos acusan al proveedor de servicios de navegación aérea DSNA de falta de personal y de implementar el nuevo sistema de gestión de tráfico 4-FLIGHT sin la formación adecuada. Por su parte, DSNA asegura que cumplió con el aumento salarial del 6 % prometido el año pasado y que los fallos en el software han disminuido un 40 % desde marzo.
Para las empresas, la interrupción fue grave: el aeropuerto París CDG perdió el 41 % de sus salidas entre las 06:00 y las 12:00, lo que obligó a las aerolíneas a reubicar a los pasajeros en vuelos del fin de semana que ya estaban casi completos. Las empresas de logística reportaron retrasos promedio de 14 horas en los envíos, y al menos tres fabricantes de semiconductores activaron planes de contingencia para transportar por carretera carga crítica hasta Frankfurt y desde allí continuar por vía aérea.
El costo económico total aún se está calculando, pero Airlines for Europe estima que las aerolíneas europeas gastaron 5 millones de euros adicionales en combustible debido a los desvíos. Ryanair renovó su llamado a establecer normas mínimas de servicio a nivel europeo, mientras que la asociación francesa de aviación corporativa EBAA France advirtió que las huelgas repetidas dañan la reputación de París como centro neurálgico para la movilidad corporativa urgente.
Aunque no se han anunciado nuevas fechas de huelga, los sindicatos advierten que en septiembre podría convocarse una nueva votación si DSNA no frena la implementación del sistema 4-FLIGHT, un escenario que los gestores de viajes deben seguir de cerca al planificar reuniones para el otoño en Francia.
Para las empresas, la interrupción fue grave: el aeropuerto París CDG perdió el 41 % de sus salidas entre las 06:00 y las 12:00, lo que obligó a las aerolíneas a reubicar a los pasajeros en vuelos del fin de semana que ya estaban casi completos. Las empresas de logística reportaron retrasos promedio de 14 horas en los envíos, y al menos tres fabricantes de semiconductores activaron planes de contingencia para transportar por carretera carga crítica hasta Frankfurt y desde allí continuar por vía aérea.
El costo económico total aún se está calculando, pero Airlines for Europe estima que las aerolíneas europeas gastaron 5 millones de euros adicionales en combustible debido a los desvíos. Ryanair renovó su llamado a establecer normas mínimas de servicio a nivel europeo, mientras que la asociación francesa de aviación corporativa EBAA France advirtió que las huelgas repetidas dañan la reputación de París como centro neurálgico para la movilidad corporativa urgente.
Aunque no se han anunciado nuevas fechas de huelga, los sindicatos advierten que en septiembre podría convocarse una nueva votación si DSNA no frena la implementación del sistema 4-FLIGHT, un escenario que los gestores de viajes deben seguir de cerca al planificar reuniones para el otoño en Francia.
Fuente: AK&M Newswire