
Un comité multipartidista de la Asamblea Nacional de Francia presentó un informe contundente el 8 de julio de 2026, acusando a los gobiernos sucesivos de delegar el control migratorio al Reino Unido y de ignorar las consecuencias en materia de derechos humanos en Calais. La ponente Elsa Faucillon calificó el acuerdo bilateral de “uno entra, uno sale”—por el cual Londres financia las patrullas francesas y puede devolver el mismo número de personas que cruzan el Canal legalmente—como “ineficaz y peligrosamente opaco”.
El documento de 240 páginas repasa 34 acuerdos fronterizos firmados desde 1986, ninguno sometido a votación parlamentaria desde 2003. Destaca que, a pesar de 800 millones de libras en financiación británica durante dos décadas, las llegadas en pequeñas embarcaciones alcanzaron las 40,000 en 2025 y se mantienen altas en 2026. Solo 951 personas han sido devueltas a Francia bajo el acuerdo, frente a 935 reubicadas legalmente en Reino Unido, cifras que el comité considera muestran el efecto disuasorio prácticamente nulo del esquema.
Una preocupación particular para los actores del sector empresarial y la movilidad es la advertencia del comité sobre las reglas ad hoc de intercepción marítima acordadas el año pasado, que podrían provocar cierres prolongados de puertos o cordones de seguridad durante rescates, afectando a los ferris de carga y pasajeros en Calais y Dunkerque. Asociaciones navieras informaron a los diputados que un cierre de tres horas en Calais en mayo costó a las empresas logísticas 4 millones de euros.
El informe también denuncia que algunos retornados llegan en un estado de “grave angustia psicológica”, lo que genera riesgos de cumplimiento para las empresas que gestionan alojamientos temporales o servicios de transporte bajo contrato gubernamental. Solicita un monitoreo humanitario independiente y un reinicio de la cooperación franco-británica basado en un procesamiento conjunto de asilo en lugar de devoluciones forzosas.
Aunque la investigación no tiene carácter vinculante, el ministro del Interior, Laurent Núñez, debe responder formalmente en un plazo de dos meses. Los observadores prevén un escrutinio parlamentario más riguroso ante cualquier extensión del acuerdo ‘uno entra, uno sale’ más allá de su vencimiento en octubre, aumentando la probabilidad de cambios procedimentales de última hora en la frontera del Canal, algo que los gestores de movilidad deberán seguir muy de cerca.
El documento de 240 páginas repasa 34 acuerdos fronterizos firmados desde 1986, ninguno sometido a votación parlamentaria desde 2003. Destaca que, a pesar de 800 millones de libras en financiación británica durante dos décadas, las llegadas en pequeñas embarcaciones alcanzaron las 40,000 en 2025 y se mantienen altas en 2026. Solo 951 personas han sido devueltas a Francia bajo el acuerdo, frente a 935 reubicadas legalmente en Reino Unido, cifras que el comité considera muestran el efecto disuasorio prácticamente nulo del esquema.
Una preocupación particular para los actores del sector empresarial y la movilidad es la advertencia del comité sobre las reglas ad hoc de intercepción marítima acordadas el año pasado, que podrían provocar cierres prolongados de puertos o cordones de seguridad durante rescates, afectando a los ferris de carga y pasajeros en Calais y Dunkerque. Asociaciones navieras informaron a los diputados que un cierre de tres horas en Calais en mayo costó a las empresas logísticas 4 millones de euros.
El informe también denuncia que algunos retornados llegan en un estado de “grave angustia psicológica”, lo que genera riesgos de cumplimiento para las empresas que gestionan alojamientos temporales o servicios de transporte bajo contrato gubernamental. Solicita un monitoreo humanitario independiente y un reinicio de la cooperación franco-británica basado en un procesamiento conjunto de asilo en lugar de devoluciones forzosas.
Aunque la investigación no tiene carácter vinculante, el ministro del Interior, Laurent Núñez, debe responder formalmente en un plazo de dos meses. Los observadores prevén un escrutinio parlamentario más riguroso ante cualquier extensión del acuerdo ‘uno entra, uno sale’ más allá de su vencimiento en octubre, aumentando la probabilidad de cambios procedimentales de última hora en la frontera del Canal, algo que los gestores de movilidad deberán seguir muy de cerca.
Fuente: Le Monde (English edition)