
El operador de la red ferroviaria Rete Ferroviaria Italiana (RFI) confirmó a las 20:00 del 11 de julio que el tráfico en la línea Bolonia–Venecia había vuelto a la normalidad tras la reparación de una avería en la catenaria cerca de Monselice. La interrupción, que comenzó poco después de las 17:00, obligó a Trenitalia e Italo a desviar o cancelar al menos 18 servicios de alta velocidad e InterCity que conectan los principales centros de negocios del norte con Roma y la costa adriática. Los pasajeros, que ya enfrentaban huelgas en los aeropuertos, recurrieron al tren como alternativa; por lo tanto, esta avería inesperada agravó los problemas de movilidad para los viajeros de negocios. RFI activó su plan de contingencia, desviando algunos trenes por Padua y Rovigo y desplegando locomotoras diésel de rescate para despejar los trenes detenidos. Los horarios normales se reanudaron a última hora de la noche, limitando los retrasos en las salidas de primera hora del lunes. Este incidente se suma a una serie de fallos relacionados con el calor en líneas electrificadas, lo que ha llevado a RFI a acelerar su programa de resiliencia de 2.400 millones de euros, que incluye el monitoreo con sensores inteligentes de la temperatura de la catenaria y diagnósticos remotos de los interruptores. Los analistas de viajes de negocios advierten que un único punto de fallo en la columna vertebral de alta velocidad en forma de Y de Italia puede generar efectos en cadena en la red europea más amplia, afectando conexiones con Múnich, Zúrich y París. Se recomienda a los gestores de movilidad integrar alertas ferroviarias en tiempo real en las plataformas de seguimiento de viajeros y a informar a los empleados sobre sus derechos de compensación según el reglamento europeo de pasajeros ferroviarios 2021/782, que otorga reembolsos del 25 % al 50 % por retrasos superiores a una hora.
Fuente: RFI – Infomobilità