
El Consejero Federal Beat Jans aprovechó el Consejo informal de Justicia y Asuntos Internos de la UE en Dublín el 17 de julio de 2026 para anunciar la adhesión de Suiza a la Alianza Europea de Puertos, una colaboración público-privada que conecta aduanas, policía y operadores portuarios para frenar el contrabando de narcóticos. Esta decisión sigue a la aprobación de los cantones de Basel-Stadt y Basel-Landschaft, donde se encuentran los puertos suizos del Rin que manejan dos tercios del comercio marítimo del país. La membresía otorga a las autoridades suizas acceso a talleres conjuntos de análisis de riesgos, intercambios de inteligencia en tiempo real y proyectos piloto que prueban el escaneo de contenedores basado en inteligencia artificial. Para las empresas globales que importan o reexportan a través de Basilea, esta iniciativa promete agilizar el despacho de mercancías para “operadores confiables” y alertas anticipadas cuando cargas sospechosas utilicen sus cadenas logísticas.
Al margen de la reunión, los ministros del Interior debatieron el borrador de regulación de Europol propuesto por la Comisión Europea, que por primera vez permitiría a estados asociados a Schengen como Suiza acceder directamente a las bases de datos completas de inteligencia criminal de Europol, en lugar de hacerlo mediante solicitudes puntuales. En 2025, Suiza registró 39,098 “aciertos” en el Sistema de Información de Schengen; las autoridades aseguran que el acceso directo a Europol podría reducir días en investigaciones transfronterizas de fraude o falsificación de documentos, fundamentales para la evaluación de visados y permisos de residencia.
La delegación suiza viajó posteriormente a Londres para reunirse con el Secretario del Interior del Reino Unido, David Lammy, y la Agencia Nacional contra el Crimen para tratar temas de corrupción y ciberdelincuencia. Esta visita refuerza la estrategia de Berna de integrar más profundamente los servicios de seguridad suizos en redes de inteligencia tanto de la UE como fuera de ella, requisito indispensable para una gestión fronteriza eficiente cuando el Sistema de Entrada/Salida (EES) entre en funcionamiento a finales de 2026.
Para los responsables de movilidad corporativa, la conclusión clave es que una mayor seguridad portuaria y un intercambio de datos más completo deberían reducir el riesgo de que mercancías o personal sean señalados erróneamente en las fronteras Schengen, pero también elevarán las exigencias de cumplimiento. Las empresas deberían revisar sus procesos de diligencia debida y transparencia en la cadena de suministro antes de que entre en vigor el nuevo acuerdo con Europol, probablemente a principios de 2027.
Al margen de la reunión, los ministros del Interior debatieron el borrador de regulación de Europol propuesto por la Comisión Europea, que por primera vez permitiría a estados asociados a Schengen como Suiza acceder directamente a las bases de datos completas de inteligencia criminal de Europol, en lugar de hacerlo mediante solicitudes puntuales. En 2025, Suiza registró 39,098 “aciertos” en el Sistema de Información de Schengen; las autoridades aseguran que el acceso directo a Europol podría reducir días en investigaciones transfronterizas de fraude o falsificación de documentos, fundamentales para la evaluación de visados y permisos de residencia.
La delegación suiza viajó posteriormente a Londres para reunirse con el Secretario del Interior del Reino Unido, David Lammy, y la Agencia Nacional contra el Crimen para tratar temas de corrupción y ciberdelincuencia. Esta visita refuerza la estrategia de Berna de integrar más profundamente los servicios de seguridad suizos en redes de inteligencia tanto de la UE como fuera de ella, requisito indispensable para una gestión fronteriza eficiente cuando el Sistema de Entrada/Salida (EES) entre en funcionamiento a finales de 2026.
Para los responsables de movilidad corporativa, la conclusión clave es que una mayor seguridad portuaria y un intercambio de datos más completo deberían reducir el riesgo de que mercancías o personal sean señalados erróneamente en las fronteras Schengen, pero también elevarán las exigencias de cumplimiento. Las empresas deberían revisar sus procesos de diligencia debida y transparencia en la cadena de suministro antes de que entre en vigor el nuevo acuerdo con Europol, probablemente a principios de 2027.