
El 20 de julio, India reemplazó discretamente su portal Air Suvidha de la era pandémica por la versión 2.0, ampliando su alcance más allá del Covid-19 para incluir el Ébola y otras enfermedades emergentes. Un aviso público difundido por varias Altas Comisiones de India el 21 de julio confirma que todo pasajero internacional, sin importar su nacionalidad o estado de vacunación, debe completar el Formulario Digital de Autodeclaración (SDF) no más de 24 horas antes de su llegada. El formulario recopila datos del pasaporte, número de asiento, historial reciente de viajes, posible exposición a enfermedades infecciosas y un compromiso de cumplir con las directrices de salud pública. Tras enviarlo, el sistema genera un código QR que los viajeros deben presentar en el Puesto de Salud del aeropuerto y nuevamente en inmigración. Las aerolíneas están obligadas a negar el embarque a quienes no puedan mostrar la confirmación QR en el check-in. A diferencia de su versión anterior, Air Suvidha 2.0 está integrado con el Sistema de Información Avanzada de Pasajeros (APIS) de las autoridades migratorias, lo que permite una evaluación de riesgo en tiempo real. La Dirección General de Servicios de Salud ha desplegado equipos médicos en 30 aeropuertos internacionales para aislar a cualquier pasajero identificado como de alto riesgo para realizar controles secundarios o imponer cuarentenas. Para los gestores de movilidad, este cambio implica actualizar los protocolos de llegada, los correos electrónicos previos al viaje y las listas de verificación de deberes de cuidado. Los viajeros deben completar el formulario durante el check-in en línea, guardar una captura de pantalla del código QR y estar preparados para controles sanitarios que pueden sumar hasta 45 minutos en aeropuertos concurridos. No cumplir con estas medidas puede resultar en la denegación de entrada y multas bajo la Ley de Enfermedades Epidémicas de India. Esta medida se alinea con el compromiso de India bajo el Reglamento Sanitario Internacional de la OMS para mantener la capacidad digital de rastreo de contactos ante futuros brotes, posicionando al país para reaccionar rápidamente ante la aparición de nuevos patógenos.