
La Oficina de Trabajo Justo de Australia (FWO) ha iniciado nuevas acciones legales contra Kinsfolk Retail Pty Ltd, la franquicia que opera un supermercado IGA en Narrandera, Nueva Gales del Sur. En documentos presentados ante el Tribunal Federal de Circuito y Familia el 28 de julio de 2026, el regulador acusa a la empresa y a dos de sus directores de haber defraudado a un empleado nepalí con visa temporal por un monto de 93,257 AUD entre agosto de 2021 y mayo de 2023, y de intentar encubrir la infracción con registros falsos de nómina. El trabajador, contratado para reponer estantes y descargar camiones, habría recibido un pago por hora fijo muy por debajo del salario establecido en el Convenio General de la Industria Minorista. De comprobarse, las infracciones podrían acarrear multas máximas de 93,900 AUD por cada incumplimiento para la empresa y de 18,780 AUD para los individuos. La FWO también busca una orden judicial para el pago completo de los salarios adeudados más intereses. Este caso pone de relieve el enfoque de la agencia tras la pandemia en la protección de los trabajadores migrantes, quienes representan una proporción creciente de la fuerza laboral regional en Australia, pero siguen siendo altamente vulnerables a la explotación. Las cadenas de supermercados y tiendas de conveniencia están en alerta desde que una auditoría de la FWO en 2025 detectó un 28% de incumplimiento en el sector. Para los gestores de movilidad global, el mensaje es claro: cualquier organización que coloque a extranjeros en roles regionales de comercio minorista o hostelería debe verificar cuidadosamente la cobertura del convenio, las horas extras y los requisitos de registro. No hacerlo puede poner en riesgo las asignaciones, provocar sanciones en el patrocinio de visas y generar daños reputacionales a lo largo de toda la cadena de suministro.
Fuente: Fair Work Ombudsman