
El Departamento de Finanzas emitió hoy una actualización de las directrices para los empleados del Servicio Público Australiano (APS) que realizan viajes al extranjero por asuntos gubernamentales. La revisión, parte de la Guía de Gestión de Recursos 424, exige tres cotizaciones competitivas para pasajes aéreos, establece umbrales de aprobación ministerial para viajes “significativos” y define obligaciones claras de reporte para funcionarios con autorizaciones especiales. Destaca que los funcionarios deben obtener todas las visas necesarias antes de partir y suscribirse a las alertas de Smartraveller. Además, prohíbe el uso de programas de viajero frecuente al reservar con aerolíneas fuera del panel oficial, para evitar percepciones de beneficio personal. Aunque la directiva aplica a entidades del Commonwealth, sus principios suelen influir en las políticas de gobiernos estatales y empresas públicas. Los gestores de movilidad que atienden al sector público deben actualizar los procesos de aprobación de viajes, incorporando tiempos adecuados para la obtención de visas y priorizando reservas con conexión directa para reducir riesgos de pérdida de vuelos. Esta guía llega en un momento en que Canberra enfrenta el escrutinio del Senado por el aumento del 23% en viajes oficiales tras la reapertura de fronteras. Una mayor rigurosidad en la planificación previa podría implicar plazos más largos para proveedores de servicios de reubicación, seguros y gestión de riesgos.
Fuente: Department of Finance