
La lista actualizada de notificaciones Schengen de la Comisión Europea confirma que Alemania reintroducirá controles en todas sus fronteras terrestres internas durante un período inicial de seis meses a partir del 16 de septiembre de 2026. Berlín justifica la medida por los “altos niveles continuos de migración irregular y tráfico de migrantes” y la presión sobre la capacidad de acogida. Aunque la medida se centra en el flanco oriental de Alemania con Polonia y Chequia, también afecta los pasos alpinos desde Austria, generando un efecto dominó para los viajeros italianos en los corredores de Brennero y Tarvisio. La Policía Federal Alemana (Bundespolizei) ha anunciado que las inspecciones en dirección sur serán similares a las de dirección norte para evitar acumulaciones, pero las asociaciones de transporte advierten de posibles retrasos de hasta dos horas para camiones en horas punta. Los pasajeros de negocios que lleguen en tren en los servicios EuroCity de ÖBB/DB desde Bolzano o Verona podrían enfrentarse a inspecciones de pasaporte a bordo antes de Kufstein o en la estación central de Múnich. Las aerolíneas que operan las rutas Malpensa-Múnich o Venecia-Frankfurt han sido instruidas para continuar con la transmisión de API, aunque no se esperan controles en las áreas de embarque. Para las empresas italianas con personal en asignaciones temporales en Alemania, el requisito práctico sigue siendo sencillo: llevar un documento de identidad válido. Los ciudadanos de la UE, incluidos los italianos, mantienen el derecho de entrada y estancia, pero los empleados de terceros países que viajen bajo acuerdos de exención de visa Schengen deben asegurarse de que su pasaporte tenga un sello de entrada, ya que los oficiales no pueden acceder a los datos electrónicos de ETIAS. Este cambio de política subraya una tendencia más amplia: nueve países Schengen mantienen algún tipo de control prolongado en sus fronteras internas, erosionando la libre circulación que sostiene las cadenas de suministro europeas. Los equipos de movilidad deben planificar itinerarios críticos, señalar posibles desvíos por Suiza o Francia y preparar a los conductores sobre la documentación necesaria para evitar detenciones costosas.