
TUI Bélgica confirmó el 12 de octubre que está investigando una brecha de datos tras reportes de clientes que recibieron mensajes por WhatsApp y correo electrónico con detalles precisos de sus reservas. Los mensajes fraudulentos solicitaban a los destinatarios “verificar” o pagar por adelantado sus vacaciones mediante enlaces incluidos, lo que genera temor de que actores malintencionados hayan accedido a datos personales de viajes. El operador turístico no ha revelado la magnitud ni el origen de la brecha, pero las indicaciones iniciales apuntan solo a reservas en Bélgica. Expertos en ciberseguridad advierten que la inclusión de fechas exactas de viaje y montos de pago en los mensajes aumenta considerablemente el riesgo de que las víctimas caigan en la trampa, entregando datos de tarjetas de crédito o escaneos de pasaportes. Para los equipos de movilidad y expatriados que dependen de TUI para viajes familiares, el incidente es un recordatorio oportuno para verificar cualquier solicitud inesperada. Las empresas deberían difundir pautas anti-phishing y recordar a sus empleados confirmar demandas de pago a través de los portales oficiales o líneas telefónicas de TUI. Según la implementación del RGPD en Bélgica, TUI tiene 72 horas para notificar a la Autoridad de Protección de Datos y a los clientes afectados una vez confirmada la brecha. No hacerlo podría acarrear multas de hasta el 2 % de los ingresos anuales. La compañía afirma haber contratado especialistas forenses externos y estar cooperando con las autoridades. Aunque no se esperan interrupciones en vuelos, el episodio pone en evidencia la creciente superficie de riesgo cibernético que acompaña a la movilidad internacional. Los departamentos de RR.HH. y viajes podrían considerar auditar las medidas de protección de datos de sus proveedores como parte de sus obligaciones de cuidado.
Fuente: Aviation24.be