
En una reunión en Belgrado el 19 de febrero de 2026, responsables de interior de diez países miembros de la UE publicaron un ‘documento no oficial’ que aboga por una Frontex más ágil y reducida, centrada exclusivamente en la devolución de migrantes sin derecho legal a permanecer. Los firmantes —Croacia, República Checa, Grecia, Hungría, Lituania, Malta, Polonia, Rumanía, Eslovenia y España— sostienen que, en lugar de ampliar el mandato de la Agencia de la Guardia de Fronteras y Costas, la próxima reforma de 2026 debería enfocarse en alianzas con terceros países, vigilancia con drones e inteligencia artificial para identificar rápidamente a quienes exceden su estancia.
Aunque Italia no está entre los autores, la propuesta es relevante para Roma: el presupuesto de Frontex para apoyo a devoluciones ha financiado varios vuelos chárter italianos y operaciones conjuntas en los últimos años. Un giro hacia las ‘devoluciones asistidas por tecnología’ podría implicar más fondos europeos para sistemas biométricos de salida que ya se están probando en Roma Fiumicino y Milán Malpensa, de cara a la puesta en marcha del Sistema de Entrada/Salida de la UE en abril de 2026.
Para las empresas multinacionales, un aparato de devoluciones más sólido podría traducirse en una aplicación más estricta contra las estancias irregulares, haciendo aún más crucial el control de los días en Schengen para trabajadores desplazados a corto plazo. Además, las compañías podrían enfrentar controles de cumplimiento más rigurosos al usar el portal de Notificación de Trabajadores Destacados, a medida que se profundice el intercambio de datos entre las inspecciones laborales y Frontex.
Este documento no oficial servirá de base para la evaluación de impacto de la Comisión Europea, prevista para el tercer trimestre de 2026, y se espera un borrador legislativo para finales de año.
Aunque Italia no está entre los autores, la propuesta es relevante para Roma: el presupuesto de Frontex para apoyo a devoluciones ha financiado varios vuelos chárter italianos y operaciones conjuntas en los últimos años. Un giro hacia las ‘devoluciones asistidas por tecnología’ podría implicar más fondos europeos para sistemas biométricos de salida que ya se están probando en Roma Fiumicino y Milán Malpensa, de cara a la puesta en marcha del Sistema de Entrada/Salida de la UE en abril de 2026.
Para las empresas multinacionales, un aparato de devoluciones más sólido podría traducirse en una aplicación más estricta contra las estancias irregulares, haciendo aún más crucial el control de los días en Schengen para trabajadores desplazados a corto plazo. Además, las compañías podrían enfrentar controles de cumplimiento más rigurosos al usar el portal de Notificación de Trabajadores Destacados, a medida que se profundice el intercambio de datos entre las inspecciones laborales y Frontex.
Este documento no oficial servirá de base para la evaluación de impacto de la Comisión Europea, prevista para el tercer trimestre de 2026, y se espera un borrador legislativo para finales de año.
Fuente: ANSA Nuova Europa