
Austria se ha sumado oficialmente a otros 28 países del espacio Schengen y asociados en la eliminación del tradicional sello de tinta en los pasaportes. Según informó Travel and Tour World el 29 de junio, Austria, junto con Bélgica, Croacia y otros, está registrando en tiempo real las entradas y salidas en la base de datos común de la UE como parte del Sistema de Entrada/Salida (EES). Este cambio implica que en los aeropuertos internacionales de Viena-Schwechat, Salzburgo y otros cuatro del país, los ciudadanos de terceros países deben proporcionar sus huellas dactilares y una foto facial en su primera llegada; los viajes posteriores se verifican automáticamente.
Esta medida culmina un programa de modernización de cuatro años liderado por el Ministerio del Interior y el proveedor tecnológico Secunet, que instaló quioscos de autoservicio y actualizó las estaciones de trabajo policiales. Las autoridades aseguran que este registro digital cierra las brechas que antes aprovechaban quienes se quedaban más tiempo del permitido o falsificaban documentos, y que eventualmente alimentará datos al ETIAS, la autorización electrónica de viaje que la UE planea lanzar en el cuarto trimestre de 2026.
Bajo las nuevas normas, exceder el límite de 90 días en un período de 180 días activará alertas automáticas compartidas con todos los miembros de Schengen, reforzando el cumplimiento para consultores y trabajadores temporales. Para las empresas, las implicaciones son importantes: los equipos de movilidad global deberán controlar con mayor rigor los días acumulados en Schengen, ya que ahora un solo día extra puede detectarse al salir.
Los empleadores que envíen personal bajo el programa austriaco Rot-Weiß-Rot deben recordar a los titulares de visados D y permisos de residencia que están exentos del EES, mientras que los familiares con visados de corta estancia no lo están. Las políticas de viaje deben actualizarse para incluir el tiempo de inscripción en el EES y preguntas frecuentes sobre privacidad de datos.
Los aeropuertos informan que los nuevos quioscos han reducido el tiempo promedio de procesamiento para visitantes recurrentes a entre 20 y 30 segundos, una vez que el archivo biométrico del viajero está registrado. Sin embargo, los usuarios primerizos aún requieren asistencia manual, por lo que el aeropuerto de Viena ha desplegado “embajadores EES” multilingües en períodos de alta afluencia.
La policía afirma haber interceptado ya a 37 impostores en tres meses al comparar fotos en vivo con plantillas almacenadas, lo que, según ellos, demuestra que el sistema refuerza la seguridad sin sacrificar la movilidad. De cara al futuro, Austria integrará el EES con su billetera digital ID-Austria para que los residentes puedan almacenar la prueba de estancia legal en sus teléfonos. Si se cumple el calendario, para 2027 los viajeros de negocios podrán cruzar por puertas electrónicas solo con mirar a una cámara, acercando así un viaje sin fricciones.
Esta medida culmina un programa de modernización de cuatro años liderado por el Ministerio del Interior y el proveedor tecnológico Secunet, que instaló quioscos de autoservicio y actualizó las estaciones de trabajo policiales. Las autoridades aseguran que este registro digital cierra las brechas que antes aprovechaban quienes se quedaban más tiempo del permitido o falsificaban documentos, y que eventualmente alimentará datos al ETIAS, la autorización electrónica de viaje que la UE planea lanzar en el cuarto trimestre de 2026.
Bajo las nuevas normas, exceder el límite de 90 días en un período de 180 días activará alertas automáticas compartidas con todos los miembros de Schengen, reforzando el cumplimiento para consultores y trabajadores temporales. Para las empresas, las implicaciones son importantes: los equipos de movilidad global deberán controlar con mayor rigor los días acumulados en Schengen, ya que ahora un solo día extra puede detectarse al salir.
Los empleadores que envíen personal bajo el programa austriaco Rot-Weiß-Rot deben recordar a los titulares de visados D y permisos de residencia que están exentos del EES, mientras que los familiares con visados de corta estancia no lo están. Las políticas de viaje deben actualizarse para incluir el tiempo de inscripción en el EES y preguntas frecuentes sobre privacidad de datos.
Los aeropuertos informan que los nuevos quioscos han reducido el tiempo promedio de procesamiento para visitantes recurrentes a entre 20 y 30 segundos, una vez que el archivo biométrico del viajero está registrado. Sin embargo, los usuarios primerizos aún requieren asistencia manual, por lo que el aeropuerto de Viena ha desplegado “embajadores EES” multilingües en períodos de alta afluencia.
La policía afirma haber interceptado ya a 37 impostores en tres meses al comparar fotos en vivo con plantillas almacenadas, lo que, según ellos, demuestra que el sistema refuerza la seguridad sin sacrificar la movilidad. De cara al futuro, Austria integrará el EES con su billetera digital ID-Austria para que los residentes puedan almacenar la prueba de estancia legal en sus teléfonos. Si se cumple el calendario, para 2027 los viajeros de negocios podrán cruzar por puertas electrónicas solo con mirar a una cámara, acercando así un viaje sin fricciones.
Fuente: Travel and Tour World