
Una alerta para clientes de Fragomen, fechada el 6 de julio y publicada en las últimas 24 horas, analiza la misma Agenda Unificada pero se centra en dos normas a corto plazo que muchos equipos de movilidad han pasado por alto. Primero, el DHS confirma que publicará la tan esperada norma final que elimina la “duración del estatus” para estudiantes F-1, visitantes de intercambio J-1 y representantes de medios I. En su lugar, los ingresantes recibirán un I-94 con una duración fija que coincidirá con la duración del programa (hasta cuatro años) y deberán presentar el Formulario I-539 para cualquier extensión. Las universidades temen un aumento en la carga de asesoramiento, mientras que las empresas anticipan más solicitudes de extensión OPT/STEM OPT y posibles interrupciones en el empleo.
Para los viajeros afectados y patrocinadores de programas que necesiten ayuda para manejar estos cambios, VisaHQ ofrece una plataforma en línea que rastrea la validez de visas, facilita la presentación del Formulario I-539 y agiliza el procesamiento del ESTA; puede obtener más información en
En segundo lugar, CBP planea exigir que todos los viajeros del Programa de Exención de Visa que ingresen por tierra —principalmente canadienses y mexicanos que conducen hacia EE. UU.— obtengan una autorización aprobada del Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje (ESTA) antes de su llegada. Actualmente, el ESTA es obligatorio solo para entradas por aire y mar. El cambio, previsto para septiembre, igualaría la regulación en las fronteras terrestres y permitiría a CBP cobrar 21 dólares por viajero, generando un estimado de 200 millones de dólares anuales que financiarán iniciativas de promoción turística. Para las empresas con equipos de ventas o servicios transfronterizos, el requisito del ESTA en la frontera terrestre implica nuevos pasos de cumplimiento y posibles demoras si los conductores llegan sin aprobación. Los empleadores deberían auditar a los viajeros frecuentes, incorporar recordatorios automáticos de ESTA en las herramientas de reserva de viajes y considerar el reembolso corporativo de la tarifa para evitar disputas en los informes de gastos. Finalmente, la misma agenda señala aumentos en las tarifas para inversionistas EB-5 y la ampliación de la toma de datos biométricos para patrocinadores, aspectos a seguir más adelante este año.
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En segundo lugar, CBP planea exigir que todos los viajeros del Programa de Exención de Visa que ingresen por tierra —principalmente canadienses y mexicanos que conducen hacia EE. UU.— obtengan una autorización aprobada del Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje (ESTA) antes de su llegada. Actualmente, el ESTA es obligatorio solo para entradas por aire y mar. El cambio, previsto para septiembre, igualaría la regulación en las fronteras terrestres y permitiría a CBP cobrar 21 dólares por viajero, generando un estimado de 200 millones de dólares anuales que financiarán iniciativas de promoción turística. Para las empresas con equipos de ventas o servicios transfronterizos, el requisito del ESTA en la frontera terrestre implica nuevos pasos de cumplimiento y posibles demoras si los conductores llegan sin aprobación. Los empleadores deberían auditar a los viajeros frecuentes, incorporar recordatorios automáticos de ESTA en las herramientas de reserva de viajes y considerar el reembolso corporativo de la tarifa para evitar disputas en los informes de gastos. Finalmente, la misma agenda señala aumentos en las tarifas para inversionistas EB-5 y la ampliación de la toma de datos biométricos para patrocinadores, aspectos a seguir más adelante este año.