
El aeropuerto de Zúrich ha advertido a los pasajeros que este verano deben esperar tiempos de espera más largos debido a la implementación gradual en Suiza del Sistema de Entrada/Salida (EES) de la Unión Europea, la base de datos biométrica que registra las llegadas y salidas de nacionales de terceros países en el espacio Schengen. Esta plataforma digital, que entró en funcionamiento total el 10 de abril, captura imágenes faciales y huellas dactilares la primera vez que un viajero ingresa al territorio Schengen y las almacena durante tres años.
Aunque el objetivo es automatizar la gestión fronteriza y reemplazar los sellos en los pasaportes, los agentes en primera línea señalan que el registro añade hasta 30 segundos a cada control de pasaporte, un retraso que se acumula rápidamente durante las oleadas de vacaciones. Dado que Suiza alberga uno de los centros de vuelos de larga distancia más concurridos de Europa, el impacto se siente especialmente en la Terminal 2 de Zúrich, donde llegan los vuelos fuera de la UE.
El operador aeroportuario Flughafen Zürich AG y la policía cantonal ya han reasignado personal de otras tareas para atender más puertas electrónicas y cabinas manuales. En los días pico, el número de pasajeros supera los 110,000, cerca de los récords previos a la pandemia, por lo que incluso pequeñas demoras se traducen en largas filas que se extienden hasta la zona comercial. Para ciudadanos suizos y de la UE/EFTA no hay cambios en el procedimiento, pero el efecto indirecto puede ser la pérdida de conexiones.
Por ello, los gestores de viajes recomiendan reservar tiempos de conexión más amplios, especialmente en itinerarios que incluyen vuelos europeos de bajo costo sin transferencias protegidas. Además, los empleadores deben recordar a los trabajadores con permisos suizos B o C que lleven sus tarjetas de residencia, ya que estas les permiten evitar la captura biométrica inicial al regresar de viajes fuera de Schengen.
Las autoridades de control fronterizo aseguran que los problemas iniciales disminuirán una vez que un número crítico de viajeros esté registrado en la base de datos, aunque reconocen que el verano de 2026 será un desafío. Este caso es un ejemplo instructivo para otros aeropuertos Schengen y para las políticas de movilidad corporativa que aún consideran un tiempo mínimo de conexión de 45 minutos en Zúrich.
Aunque el objetivo es automatizar la gestión fronteriza y reemplazar los sellos en los pasaportes, los agentes en primera línea señalan que el registro añade hasta 30 segundos a cada control de pasaporte, un retraso que se acumula rápidamente durante las oleadas de vacaciones. Dado que Suiza alberga uno de los centros de vuelos de larga distancia más concurridos de Europa, el impacto se siente especialmente en la Terminal 2 de Zúrich, donde llegan los vuelos fuera de la UE.
El operador aeroportuario Flughafen Zürich AG y la policía cantonal ya han reasignado personal de otras tareas para atender más puertas electrónicas y cabinas manuales. En los días pico, el número de pasajeros supera los 110,000, cerca de los récords previos a la pandemia, por lo que incluso pequeñas demoras se traducen en largas filas que se extienden hasta la zona comercial. Para ciudadanos suizos y de la UE/EFTA no hay cambios en el procedimiento, pero el efecto indirecto puede ser la pérdida de conexiones.
Por ello, los gestores de viajes recomiendan reservar tiempos de conexión más amplios, especialmente en itinerarios que incluyen vuelos europeos de bajo costo sin transferencias protegidas. Además, los empleadores deben recordar a los trabajadores con permisos suizos B o C que lleven sus tarjetas de residencia, ya que estas les permiten evitar la captura biométrica inicial al regresar de viajes fuera de Schengen.
Las autoridades de control fronterizo aseguran que los problemas iniciales disminuirán una vez que un número crítico de viajeros esté registrado en la base de datos, aunque reconocen que el verano de 2026 será un desafío. Este caso es un ejemplo instructivo para otros aeropuertos Schengen y para las políticas de movilidad corporativa que aún consideran un tiempo mínimo de conexión de 45 minutos en Zúrich.
Fuente: Nau.ch / Travelnews