
Cuando los líderes de la UE llegaron el 15 de octubre de 2026 para una cumbre de dos días del Consejo Europeo, la policía belga activó una amplia zona de seguridad alrededor de la Rue de la Loi y la rotonda Schuman, lo que provocó cierres de calles, desvíos en las rutas de autobús y controles ocasionales de identificación en las entradas del metro. Aunque la Ciudad de Bruselas anunció estas medidas semanas atrás, la fase operativa comenzó a las 06:00 de la mañana y afectó de inmediato el flujo de los viajeros: STIB-MIVB desvió las líneas de autobús 12, 21, 56 y 60, mientras que las líneas de metro 1 y 5 omitieron la estación Schuman durante las horas punta de llegada de las delegaciones. Se indicó a los empleados de las instituciones europeas y empresas cercanas que llevaran sus credenciales y llegaran con anticipación; los vehículos de reparto necesitaron permisos especiales, y las zonas de bajada de servicios de transporte privado se limitaron a áreas designadas en la Avenue d’Auderghem. El Aeropuerto de Bruselas recomendó a los viajeros con vuelos antes del mediodía que consideraran un tiempo extra de 45 minutos si transitaban por el Barrio Europeo. Aunque la agenda de la cumbre se centra en los precios de la energía y la competitividad, los profesionales de la movilidad deben tener en cuenta el impacto práctico en los traslados del personal entre hoteles del centro y los edificios principales. El perímetro policial permanecerá vigente hasta las 23:00 del viernes 16 de octubre, aunque podrían producirse más interrupciones en caso de manifestaciones espontáneas. Las empresas que organizan reuniones en la zona han optado por formatos híbridos; las agencias de reubicación posponen los tours de orientación hasta la próxima semana. La conclusión: incluso eventos políticos no relacionados directamente con la inmigración pueden afectar significativamente la movilidad corporativa a corto plazo, por lo que la planificación de contingencias es fundamental.
Fuente: ANSA / City of Brussels