
El operador ferroviario español Renfe canceló 320 servicios el lunes 29 de junio, tras la convocatoria del Sindicato Ferroviario de la primera de dos huelgas de 24 horas previstas para el intenso periodo vacacional. Según The Local, se suspendieron 98 trenes de alta velocidad y larga distancia, y 222 de media distancia, mientras que las líneas de Cercanías en Madrid sufrieron retrasos de 15 minutos. La segunda huelga está programada para el 15 de julio.
El conflicto gira en torno a Renfe Mercancías, la división de carga que la empresa quiere escindir en una joint venture con Medway, propiedad de MSC. El sindicato asegura que el plan pone en riesgo empleos y viola acuerdos laborales vigentes. Renfe afirma que la participación en la huelga del lunes fue “muy limitada” y destaca que el 73 % de la movilidad de larga distancia se mantuvo gracias a los servicios mínimos impuestos por el gobierno.
Para los viajeros corporativos, las cancelaciones afectaron rutas clave entre Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, corredores muy utilizados para reuniones de ida y vuelta en el día. Renfe ofrece cambios de billete gratuitos o reembolsos, aunque la disponibilidad de plazas en los trenes restantes es limitada. Los gestores de viajes deberían considerar trasladar los desplazamientos urgentes al avión o al autobús hasta que la capacidad ferroviaria se normalice.
A largo plazo, el conflicto en el transporte de mercancías podría extenderse a los servicios de pasajeros si los sindicatos convocan nuevas huelgas. Las empresas con cadenas de suministro just-in-time que dependen del transporte de carga de Renfe deben seguir de cerca las negociaciones y preparar planes alternativos de transporte.
El conflicto gira en torno a Renfe Mercancías, la división de carga que la empresa quiere escindir en una joint venture con Medway, propiedad de MSC. El sindicato asegura que el plan pone en riesgo empleos y viola acuerdos laborales vigentes. Renfe afirma que la participación en la huelga del lunes fue “muy limitada” y destaca que el 73 % de la movilidad de larga distancia se mantuvo gracias a los servicios mínimos impuestos por el gobierno.
Para los viajeros corporativos, las cancelaciones afectaron rutas clave entre Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, corredores muy utilizados para reuniones de ida y vuelta en el día. Renfe ofrece cambios de billete gratuitos o reembolsos, aunque la disponibilidad de plazas en los trenes restantes es limitada. Los gestores de viajes deberían considerar trasladar los desplazamientos urgentes al avión o al autobús hasta que la capacidad ferroviaria se normalice.
A largo plazo, el conflicto en el transporte de mercancías podría extenderse a los servicios de pasajeros si los sindicatos convocan nuevas huelgas. Las empresas con cadenas de suministro just-in-time que dependen del transporte de carga de Renfe deben seguir de cerca las negociaciones y preparar planes alternativos de transporte.
ماخذ: The Local Spain