
La Oficina de Transporte y Logística de Hong Kong ha confirmado que está colaborando con los reguladores del continente para lanzar vuelos experimentales de “logística a baja altitud” transfronterizos, con el objetivo de crear un corredor aéreo para mercancías urgentes entre la Región Administrativa Especial y las ciudades vecinas de Guangdong.
Durante una sesión del Consejo Legislativo el 24 de junio, el Secretario de Transporte y Logística, Lam Sai-hung, explicó que las pruebas se realizarán bajo el marco mejorado del “Regulatory Sandbox X”, que el Gobierno introdujo en noviembre pasado para operaciones más complejas con aeronaves no tripuladas.
Esta iniciativa se basa en el ecosistema de drones de rápido crecimiento en Hong Kong: de los 38 proyectos originales del sandbox anunciados el año pasado, más de 20 —incluyendo limpieza de fachadas, inspección de infraestructuras y servicios de espectáculos de luces— ya operan comercialmente de forma rutinaria.
La fase transfronteriza probará cinco escenarios técnicamente exigentes, como sistemas de gestión de tráfico no tripulado (UTM), aeronaves de carga eVTOL de largo alcance y plataformas compartidas por múltiples operadores. Quince sitios de demostración UTM y cuatro pilotos de aeronaves no tradicionales han sido aprobados para un despliegue escalonado que comenzará este verano.
Para las empresas internacionales que gestionan centros de cadena de suministro o mantenimiento en el Área de la Gran Bahía, los corredores de drones podrían reducir las ventanas de recogida entre Shenzhen y Hong Kong de varias horas a menos de 30 minutos, facilitando la entrega de repuestos el mismo día y el transporte de productos biomédicos de alto valor.
La Oficina indicó que dará prioridad a rutas que transporten suministros médicos urgentes, muestras de laboratorio y paquetes premium de comercio electrónico, mercados donde la fiabilidad y la eficiencia aduanera justifican primas de precio.
Sin embargo, persisten obstáculos clave: la Orden de Navegación Aérea (Hong Kong) exige un permiso de vuelo para cualquier aeronave no tripulada que supere los 7 kg, mientras que las normas del continente aún limitan los drones civiles por peso o por operaciones fuera de la línea visual (BVLOS) sin aprobaciones extensas.
Por ello, los funcionarios planean realizar los primeros vuelos BVLOS como misiones “prueba de concepto” punto a punto entre zonas designadas de supervisión aduanera, agilizando el despacho mediante manifiestos digitales pre-registrados y seguimiento basado en blockchain.
Las empresas involucradas en la distribución transfronteriza deberían estar atentas a las convocatorias del sandbox previstas para el tercer trimestre de 2026. Una participación temprana puede posicionar a las compañías para influir en la planificación de rutas de vuelo, ubicaciones de estaciones terrestres y estándares de intercambio de datos, dándoles una ventaja competitiva cuando la economía de baja altitud del Área de la Gran Bahía se expanda.
Durante una sesión del Consejo Legislativo el 24 de junio, el Secretario de Transporte y Logística, Lam Sai-hung, explicó que las pruebas se realizarán bajo el marco mejorado del “Regulatory Sandbox X”, que el Gobierno introdujo en noviembre pasado para operaciones más complejas con aeronaves no tripuladas.
Esta iniciativa se basa en el ecosistema de drones de rápido crecimiento en Hong Kong: de los 38 proyectos originales del sandbox anunciados el año pasado, más de 20 —incluyendo limpieza de fachadas, inspección de infraestructuras y servicios de espectáculos de luces— ya operan comercialmente de forma rutinaria.
La fase transfronteriza probará cinco escenarios técnicamente exigentes, como sistemas de gestión de tráfico no tripulado (UTM), aeronaves de carga eVTOL de largo alcance y plataformas compartidas por múltiples operadores. Quince sitios de demostración UTM y cuatro pilotos de aeronaves no tradicionales han sido aprobados para un despliegue escalonado que comenzará este verano.
Para las empresas internacionales que gestionan centros de cadena de suministro o mantenimiento en el Área de la Gran Bahía, los corredores de drones podrían reducir las ventanas de recogida entre Shenzhen y Hong Kong de varias horas a menos de 30 minutos, facilitando la entrega de repuestos el mismo día y el transporte de productos biomédicos de alto valor.
La Oficina indicó que dará prioridad a rutas que transporten suministros médicos urgentes, muestras de laboratorio y paquetes premium de comercio electrónico, mercados donde la fiabilidad y la eficiencia aduanera justifican primas de precio.
Sin embargo, persisten obstáculos clave: la Orden de Navegación Aérea (Hong Kong) exige un permiso de vuelo para cualquier aeronave no tripulada que supere los 7 kg, mientras que las normas del continente aún limitan los drones civiles por peso o por operaciones fuera de la línea visual (BVLOS) sin aprobaciones extensas.
Por ello, los funcionarios planean realizar los primeros vuelos BVLOS como misiones “prueba de concepto” punto a punto entre zonas designadas de supervisión aduanera, agilizando el despacho mediante manifiestos digitales pre-registrados y seguimiento basado en blockchain.
Las empresas involucradas en la distribución transfronteriza deberían estar atentas a las convocatorias del sandbox previstas para el tercer trimestre de 2026. Una participación temprana puede posicionar a las compañías para influir en la planificación de rutas de vuelo, ubicaciones de estaciones terrestres y estándares de intercambio de datos, dándoles una ventaja competitiva cuando la economía de baja altitud del Área de la Gran Bahía se expanda.