
La Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA) reveló el 25 de junio que ha iniciado 196 investigaciones por presunta extorsión en materia migratoria en el área metropolitana de Toronto (GTA). A nivel nacional, se han abierto 484 casos similares desde agosto de 2025, que han derivado en 139 órdenes de expulsión y 81 deportaciones. Las autoridades indicaron que las denuncias policiales apuntan a grupos del crimen organizado que coaccionan a extranjeros, a menudo con estatus migratorio precario, para que paguen dinero por protección o realicen trabajos ilícitos bajo amenaza de denuncia. Las víctimas suelen evitar acudir a las fuerzas del orden por temor a perder su estatus migratorio, lo que dificulta la detección de estos delitos.
Las personas que tengan dudas sobre su documentación migratoria o necesiten regularizar su situación pueden acudir al portal canadiense de VisaHQ, que ofrece una guía paso a paso sobre visas, permisos y documentos de viaje. Este servicio (https://www.visahq.com/canada/) facilita las solicitudes, cuenta con herramientas para verificar documentos y conecta a los usuarios con asesores expertos, recursos que ayudan a reducir la vulnerabilidad al fraude y la coacción, además de apoyar a empleadores y extranjeros a mantenerse en regla.
La CBSA ha creado una fuerza conjunta con la Real Policía Montada de Canadá y las policías locales para agilizar las determinaciones de inadmisibilidad bajo la Ley de Protección de Inmigrantes y Refugiados. La agencia también insta al público a utilizar su línea confidencial de denuncias, subrayando que la extorsión afecta tanto la seguridad comunitaria como la integridad del sistema migratorio canadiense. Los empleadores deben verificar el estatus de los contratistas y estar atentos a documentos falsificados; contratar a una víctima de coacción puede exponer a las empresas a sanciones por incumplimiento. Los abogados de inmigración señalan que las víctimas genuinas podrían ser elegibles para permisos temporales de residencia por razones humanitarias, siempre que se presenten voluntariamente. Este anuncio pone de relieve la conexión entre la vigilancia fronteriza y el crimen organizado, recordando que el cumplimiento migratorio no es solo un trámite burocrático, sino parte de un mandato más amplio de seguridad pública.
Las personas que tengan dudas sobre su documentación migratoria o necesiten regularizar su situación pueden acudir al portal canadiense de VisaHQ, que ofrece una guía paso a paso sobre visas, permisos y documentos de viaje. Este servicio (https://www.visahq.com/canada/) facilita las solicitudes, cuenta con herramientas para verificar documentos y conecta a los usuarios con asesores expertos, recursos que ayudan a reducir la vulnerabilidad al fraude y la coacción, además de apoyar a empleadores y extranjeros a mantenerse en regla.
La CBSA ha creado una fuerza conjunta con la Real Policía Montada de Canadá y las policías locales para agilizar las determinaciones de inadmisibilidad bajo la Ley de Protección de Inmigrantes y Refugiados. La agencia también insta al público a utilizar su línea confidencial de denuncias, subrayando que la extorsión afecta tanto la seguridad comunitaria como la integridad del sistema migratorio canadiense. Los empleadores deben verificar el estatus de los contratistas y estar atentos a documentos falsificados; contratar a una víctima de coacción puede exponer a las empresas a sanciones por incumplimiento. Los abogados de inmigración señalan que las víctimas genuinas podrían ser elegibles para permisos temporales de residencia por razones humanitarias, siempre que se presenten voluntariamente. Este anuncio pone de relieve la conexión entre la vigilancia fronteriza y el crimen organizado, recordando que el cumplimiento migratorio no es solo un trámite burocrático, sino parte de un mandato más amplio de seguridad pública.
Más de Canadá
Ver todo
Dolor de cabeza para el Mundial: Solo el 41 % de las visas canadienses aprobadas para los aficionados del fútbol en 2026
IRCC endurece la verificación de exámenes de idioma para frenar el fraude migratorio