
Reunidos en Estrasburgo el 8 de julio, los eurodiputados aprobaron—con 472 votos a favor y 118 en contra—la tan esperada revisión del Reglamento 883/2004 sobre la coordinación de los sistemas de seguridad social. El paquete introduce criterios más estrictos para determinar qué legislación estatal se aplica a los trabajadores remotos y transfronterizos, obliga a las administraciones a intercambiar datos en un plazo de tres días para combatir el fraude y permite a los trabajadores desempleados que cruzan fronteras solicitar prestaciones en su país de residencia hasta por seis meses, siempre que hayan cotizado 22 semanas en el estado anfitrión. Para los 400,000 trabajadores que viajan diariamente y viven en Francia pero trabajan en Bélgica, Luxemburgo, Alemania o Suiza, este cambio podría simplificar la solicitud de prestaciones y reducir la burocracia para los empleadores que operan con nóminas francesas pero números de seguridad social extranjeros. Sin embargo, los departamentos de recursos humanos multinacionales deberán prepararse para más auditorías: el texto faculta a las inspecciones laborales para realizar investigaciones conjuntas y aplicar sanciones transfronterizas. Se espera que el Consejo ratifique la reforma la próxima semana, tras lo cual los Estados miembros tendrán dos años para implementar las interfaces de los sistemas informáticos. La red URSSAF de Francia confirmó que lanzará un piloto de “verificador de estado con un clic” a principios de 2027.
Fuente: Agence Europe