
Un tribunal federal de Massachusetts asesta un duro golpe a uno de los recargos más polémicos en materia de inmigración laboral del último año, anulando la tasa “suplementaria” de 100,000 dólares impuesta por la administración Trump desde septiembre de 2025, que se sumaba a los costos habituales de las visas H-1B. El juez Leo Sorokin determinó que esta tasa es, en esencia, un impuesto, y que según la Constitución de EE.UU., solo el Congreso tiene la facultad de imponer impuestos. Además, concluyó que la norma se promulgó sin seguir los procedimientos de aviso y comentarios requeridos por la Ley de Procedimiento Administrativo.
¿Por qué es importante para los empleadores? Desde finales de 2025, este pago de seis cifras ha excluido efectivamente a empleadores del sector público, instituciones de investigación, startups y muchas pequeñas empresas del mercado de visas H-1B. Los abogados de inmigración señalan que esta decisión reabre una vía crucial para captar talento en un momento de escasez aguda de habilidades en sectores como salud, educación y manufactura avanzada. Las empresas que no presentaron solicitudes por el costo ahora pueden hacerlo y podrían reclamar reembolsos por las tasas ya pagadas, aunque los detalles aún no están claros.
¿Qué sigue? Se espera que la administración apele y posiblemente solicite al Primer Circuito (o incluso a la Corte Suprema) que suspenda la decisión. Por ello, los empleadores deben sopesar la oportunidad táctica de presentar solicitudes ahora frente al riesgo de que la tasa sea reinstaurada. Los abogados recomiendan a sus clientes mantener registros detallados de los pagos por si se habilitan procedimientos de reembolso y presupuestar con cautela ante una posible reinstauración.
Consejos prácticos: 1) Presentar enmiendas o nuevas peticiones H-1B rápidamente mientras la decisión esté vigente; 2) Para la planificación de la temporada de cupos del año fiscal 2027, contemplar ambos escenarios: sin tasa y con tasa reinstaurada; 3) Estar atentos a las directrices del DHS o USCIS sobre si mantener los cheques ya enviados pero no cobrados. Los equipos de recursos humanos deben coordinar con finanzas para monitorear posibles derechos a reembolso.
Para empleadores e individuos que necesiten asistencia práctica para manejar estas reglas cambiantes, VisaHQ ofrece una plataforma en línea simplificada que ayuda a preparar peticiones, monitorear actualizaciones regulatorias y coordinar envíos de mensajería a nivel nacional. Su página de inmigración a EE.UU. (https://www.visahq.com/united-states/) centraliza el seguimiento de estados y almacenamiento de documentos, permitiendo a los equipos de RR.HH. mantener los casos listos para auditorías mientras evoluciona el panorama legal.
El panorama general: este caso evidencia el rigor con que los tribunales están revisando los recargos migratorios como medida disuasoria. Expertos legales advierten que los empleadores deben anticipar litigios continuos sobre otros recargos de la era Trump —incluyendo las elevadas tasas para visas L-1 blanket y el controvertido recargo de seguridad de 19 dólares para visas de inmigrante— y deben incorporar estrategias legales contingentes en sus presupuestos de movilidad.
¿Por qué es importante para los empleadores? Desde finales de 2025, este pago de seis cifras ha excluido efectivamente a empleadores del sector público, instituciones de investigación, startups y muchas pequeñas empresas del mercado de visas H-1B. Los abogados de inmigración señalan que esta decisión reabre una vía crucial para captar talento en un momento de escasez aguda de habilidades en sectores como salud, educación y manufactura avanzada. Las empresas que no presentaron solicitudes por el costo ahora pueden hacerlo y podrían reclamar reembolsos por las tasas ya pagadas, aunque los detalles aún no están claros.
¿Qué sigue? Se espera que la administración apele y posiblemente solicite al Primer Circuito (o incluso a la Corte Suprema) que suspenda la decisión. Por ello, los empleadores deben sopesar la oportunidad táctica de presentar solicitudes ahora frente al riesgo de que la tasa sea reinstaurada. Los abogados recomiendan a sus clientes mantener registros detallados de los pagos por si se habilitan procedimientos de reembolso y presupuestar con cautela ante una posible reinstauración.
Consejos prácticos: 1) Presentar enmiendas o nuevas peticiones H-1B rápidamente mientras la decisión esté vigente; 2) Para la planificación de la temporada de cupos del año fiscal 2027, contemplar ambos escenarios: sin tasa y con tasa reinstaurada; 3) Estar atentos a las directrices del DHS o USCIS sobre si mantener los cheques ya enviados pero no cobrados. Los equipos de recursos humanos deben coordinar con finanzas para monitorear posibles derechos a reembolso.
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El panorama general: este caso evidencia el rigor con que los tribunales están revisando los recargos migratorios como medida disuasoria. Expertos legales advierten que los empleadores deben anticipar litigios continuos sobre otros recargos de la era Trump —incluyendo las elevadas tasas para visas L-1 blanket y el controvertido recargo de seguridad de 19 dólares para visas de inmigrante— y deben incorporar estrategias legales contingentes en sus presupuestos de movilidad.