
A partir del 3 de agosto de 2026, todos los documentos nacionales de identidad en formato papel que no cuenten con una zona legible por máquina o características biométricas dejarán de ser válidos para viajar dentro de la Unión Europea. Este plazo, establecido por el Reglamento (UE) 2019/1157 para reforzar la seguridad de los documentos de identidad, marca el fin de un periodo de transición de cinco años durante el cual los Estados miembros, incluida Austria, debían retirar los documentos antiguos.
Para los ciudadanos austriacos, el cambio es inmediato: la policía fronteriza, las aerolíneas y las compañías de ferry pueden negar el embarque a quienes porten el antiguo Personalausweis de papel verde, incluso en viajes dentro del espacio Schengen. El Ministerio del Interior estima que alrededor de 120,000 austriacos, muchos de ellos personas mayores, aún poseen estos documentos en papel. Estas personas deben solicitar la nueva eID de plástico tamaño tarjeta de crédito, que incluye un microchip y que en el futuro será compatible con las carteras digitales de identidad de la UE.
Las oficinas municipales han ampliado su horario esta semana y el gobierno ha suspendido la tasa de 61 € por trámite urgente hasta el 31 de octubre para facilitar las renovaciones de última hora. También se ven afectados los nacionales de terceros países residentes en Austria: las tarjetas de residencia para familiares en formato antiguo de libreta dejarán de ser válidas para cruzar fronteras, lo que podría complicar viajes de negocios o vacaciones.
Los empleadores con trabajadores desplazados deben verificar que su personal tenga las nuevas tarjetas conforme a la normativa europea y, si es necesario, gestionar citas urgentes en el Centro de Servicios de Migración. No portar un documento válido puede conllevar la denegación de reingreso tras un viaje al extranjero y la posible invalidación del registro local.
Las aerolíneas que operan en los aeropuertos de Viena y Salzburgo han informado a Global Mobility News que han actualizado su software de gestión de pasajeros para detectar números de documentos no conformes. Las compañías advierten que los “errores en la documentación” son responsabilidad del pasajero y que se aplicarán cargos por no presentarse o por reemisión de billetes. Por ello, los gestores de viajes deben informar a los viajeros y actualizar las intranets corporativas para reflejar esta nueva normativa.
Este reglamento forma parte de un esfuerzo más amplio de la UE para combatir el fraude de identidad y preparar la interoperabilidad del Sistema de Entrada/Salida y futuras credenciales digitales de viaje. Su entrada en vigor refuerza una tendencia clara: los documentos físicos están siendo reemplazados por credenciales con chip y, eventualmente, por documentos completamente digitales, lo que tendrá importantes implicaciones para las estrategias de cumplimiento y protección de datos en los programas de movilidad global.
Para los ciudadanos austriacos, el cambio es inmediato: la policía fronteriza, las aerolíneas y las compañías de ferry pueden negar el embarque a quienes porten el antiguo Personalausweis de papel verde, incluso en viajes dentro del espacio Schengen. El Ministerio del Interior estima que alrededor de 120,000 austriacos, muchos de ellos personas mayores, aún poseen estos documentos en papel. Estas personas deben solicitar la nueva eID de plástico tamaño tarjeta de crédito, que incluye un microchip y que en el futuro será compatible con las carteras digitales de identidad de la UE.
Las oficinas municipales han ampliado su horario esta semana y el gobierno ha suspendido la tasa de 61 € por trámite urgente hasta el 31 de octubre para facilitar las renovaciones de última hora. También se ven afectados los nacionales de terceros países residentes en Austria: las tarjetas de residencia para familiares en formato antiguo de libreta dejarán de ser válidas para cruzar fronteras, lo que podría complicar viajes de negocios o vacaciones.
Los empleadores con trabajadores desplazados deben verificar que su personal tenga las nuevas tarjetas conforme a la normativa europea y, si es necesario, gestionar citas urgentes en el Centro de Servicios de Migración. No portar un documento válido puede conllevar la denegación de reingreso tras un viaje al extranjero y la posible invalidación del registro local.
Las aerolíneas que operan en los aeropuertos de Viena y Salzburgo han informado a Global Mobility News que han actualizado su software de gestión de pasajeros para detectar números de documentos no conformes. Las compañías advierten que los “errores en la documentación” son responsabilidad del pasajero y que se aplicarán cargos por no presentarse o por reemisión de billetes. Por ello, los gestores de viajes deben informar a los viajeros y actualizar las intranets corporativas para reflejar esta nueva normativa.
Este reglamento forma parte de un esfuerzo más amplio de la UE para combatir el fraude de identidad y preparar la interoperabilidad del Sistema de Entrada/Salida y futuras credenciales digitales de viaje. Su entrada en vigor refuerza una tendencia clara: los documentos físicos están siendo reemplazados por credenciales con chip y, eventualmente, por documentos completamente digitales, lo que tendrá importantes implicaciones para las estrategias de cumplimiento y protección de datos en los programas de movilidad global.