
El gigante low-cost Ryanair intensificó su campaña contra el nuevo Sistema Biométrico de Entrada/Salida (EES) de la UE con un comunicado el 3 de julio de 2026, instando a Bruselas a posponer su aplicación total hasta después del pico veraniego. La aerolínea señaló “cuellos de botella en la capacidad” ya visibles en varios aeropuertos del Mediterráneo y Europa Central, advirtiendo sobre “vuelos perdidos y pasajeros estresados”. Aunque los aeropuertos mencionados por Ryanair están fuera de Alemania, las terminales alemanas se preparan para una congestión similar. El CEO del aeropuerto de Berlín BER declaró esta semana que los tiempos de espera en las filas para no comunitarios se han extendido hasta dos horas durante la fase piloto del EES, mientras que Frankfurt corre para instalar más quioscos antes del 10 de julio. Airlines for Europe (A4E), organización que incluye a Ryanair y Lufthansa, apoya una exención temporal que permita el procesamiento manual cuando las filas superen los límites establecidos. Por su parte, los sindicatos de policía fronteriza advierten que activar y desactivar el sistema socavaría los avances en seguridad. Los gestores de viajes que trasladen empleados a o vía Alemania deberían aconsejar a los nacionales de terceros países que prevean tiempo extra en inmigración y que registren sus datos biométricos con antelación cuando sea posible. Si la UE concede la prórroga solicitada, Alemania tendría que modificar sus procedimientos operativos de la Policía Federal en cuestión de días, un reto logístico teniendo en cuenta las numerosas bajas programadas por vacaciones de verano.
Fuente: Aviation.Direct