
Bélgica volvió a situarse en el centro del debate europeo sobre viajes el 2 de julio, cuando ACI EUROPE, Airlines for Europe (A4E) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) publicaron una carta abierta desde Bruselas advirtiendo que el nuevo Sistema de Entrada/Salida de Schengen (EES) ha alcanzado un “punto crítico”. Este sistema digital, implementado completamente en abril de 2026, fue diseñado para reforzar la seguridad en las fronteras exteriores, sustituyendo los sellos de pasaporte por un registro biométrico para casi todos los viajeros no pertenecientes a la UE. Sin embargo, en el Aeropuerto de Bruselas y otros muchos hubs, este paso adicional para capturar datos ha elevado los tiempos de procesamiento de minutos a horas. Según los grupos de aviación, las esperas de “hasta cinco horas” son ya habituales en el turno de la mañana en Zaventem, lo que obliga a las aerolíneas a retrasar salidas o enviar aviones medio vacíos mientras los pasajeros potenciales quedan atrapados en las colas fronterizas. Por ello, los líderes del sector instan a la Comisión Europea a permitir que los estados miembros *suspendan temporalmente* el EES siempre que el volumen de pasajeros supere la capacidad durante julio y agosto.
Mientras los responsables políticos debaten sobre la capacidad, los viajeros individuales aún tienen cierto margen de maniobra. VisaHQ, un servicio global de facilitación de visados y pasaportes, ofrece orientación detallada y apoyo en la solicitud para Bélgica y el área Schengen en general, ayudando a los viajeros a obtener los documentos correctos y a mantenerse al día con las normas de entrada que cambian constantemente. Su portal para Bélgica (https://www.visahq.com/belgium/) reúne requisitos, formularios y asistencia al cliente en tiempo real en un solo panel sencillo, una ventaja clave cuando cada minuto en la frontera cuenta.
La petición va más allá de la flexibilidad limitada concedida en mayo, cuando se permitió a los estados miembros posponer la recogida biométrica hasta septiembre, pero debían operar el sistema para el 35 % de los llegados de terceros países. Las aerolíneas aseguran que esta exclusión parcial ha fracasado: con un aumento previsto de 40 millones de viajeros en los próximos dos meses, las operaciones se están volviendo “insostenibles”. Aunque la carta está dirigida a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, el mensaje político va dirigido a Bélgica: como capital de facto de la UE y guardiana de las normas de Schengen, la respuesta de Bruselas marcará el tono para otros estados miembros que contemplan acciones unilaterales. La ministra del Interior belga, Annelies Verlinden, ha declarado hasta ahora que está “estudiando la solicitud con urgencia”, mientras que los sindicatos de la policía federal afirman que el aeropuerto necesitaría al menos 120 agentes adicionales para gestionar el EES correctamente. Para empleadores y gestores de movilidad, las consecuencias son importantes. Los viajeros de negocios que aterrizan en Bélgica ya reportan perder conexiones ferroviarias y citas de medio día. Las multinacionales han comenzado a aconsejar a sus visitantes que pasen por Ámsterdam o París hasta nuevo aviso, mientras que las agencias de gestión de viajes añaden entre tres y cuatro horas extra en los itinerarios de llegada. Si la Comisión no cede, las empresas deben esperar interrupciones continuas durante la temporada alta y preparar planes de contingencia, incluyendo opciones de conexión remota para reuniones críticas y billetes flexibles para el transporte posterior.
Mientras los responsables políticos debaten sobre la capacidad, los viajeros individuales aún tienen cierto margen de maniobra. VisaHQ, un servicio global de facilitación de visados y pasaportes, ofrece orientación detallada y apoyo en la solicitud para Bélgica y el área Schengen en general, ayudando a los viajeros a obtener los documentos correctos y a mantenerse al día con las normas de entrada que cambian constantemente. Su portal para Bélgica (https://www.visahq.com/belgium/) reúne requisitos, formularios y asistencia al cliente en tiempo real en un solo panel sencillo, una ventaja clave cuando cada minuto en la frontera cuenta.
La petición va más allá de la flexibilidad limitada concedida en mayo, cuando se permitió a los estados miembros posponer la recogida biométrica hasta septiembre, pero debían operar el sistema para el 35 % de los llegados de terceros países. Las aerolíneas aseguran que esta exclusión parcial ha fracasado: con un aumento previsto de 40 millones de viajeros en los próximos dos meses, las operaciones se están volviendo “insostenibles”. Aunque la carta está dirigida a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, el mensaje político va dirigido a Bélgica: como capital de facto de la UE y guardiana de las normas de Schengen, la respuesta de Bruselas marcará el tono para otros estados miembros que contemplan acciones unilaterales. La ministra del Interior belga, Annelies Verlinden, ha declarado hasta ahora que está “estudiando la solicitud con urgencia”, mientras que los sindicatos de la policía federal afirman que el aeropuerto necesitaría al menos 120 agentes adicionales para gestionar el EES correctamente. Para empleadores y gestores de movilidad, las consecuencias son importantes. Los viajeros de negocios que aterrizan en Bélgica ya reportan perder conexiones ferroviarias y citas de medio día. Las multinacionales han comenzado a aconsejar a sus visitantes que pasen por Ámsterdam o París hasta nuevo aviso, mientras que las agencias de gestión de viajes añaden entre tres y cuatro horas extra en los itinerarios de llegada. Si la Comisión no cede, las empresas deben esperar interrupciones continuas durante la temporada alta y preparar planes de contingencia, incluyendo opciones de conexión remota para reuniones críticas y billetes flexibles para el transporte posterior.
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