
Human Rights Watch (HRW) publicó un informe el 25 de septiembre que detalla el regreso de más de 450 ciudadanos haitianos en los dos meses posteriores a que Estados Unidos permitiera que la designación de Estatus de Protección Temporal (TPS) para Haití expirara en julio de 2026. Los investigadores entrevistaron a 44 deportados en Cap-Haïtien y documentaron casos de inseguridad habitacional inmediata y exposición a la violencia de pandillas. Para los empleadores estadounidenses, este hallazgo implica un mayor riesgo legal: una vez que termina el TPS, los trabajadores afectados vuelven a su estatus migratorio original y, en muchos casos, pierden la autorización para trabajar. Las empresas se arriesgan a incumplimientos del formulario I-9 y posibles sanciones laborales si continúan empleando a ex beneficiarios del TPS sin ajustes de estatus oportunos. El informe de HRW insta a la administración Biden a reinstaurar el TPS o conceder una Salida Forzada Diferida mientras la situación de seguridad en Haití se deteriora. Abogados de inmigración señalan que USCIS también podría emitir extensiones automáticas del Documento de Autorización de Empleo (EAD), pero no se ha publicado ninguna directriz al respecto. Las industrias afectadas incluyen agricultura, hostelería y servicios de salud domiciliaria, sectores donde los haitianos representan una parte significativa de la fuerza laboral en Florida, Nueva York y Massachusetts. Los equipos de movilidad corporativa deberían auditar los registros de empleados, identificar EADs próximos a vencer y presupuestar solicitudes de visas H-2B o permisos humanitarios cuando sea posible. El informe podría influir en litigios federales pendientes que impugnan la terminación del TPS. Si los tribunales emiten una suspensión, los empleadores enfrentarían otra ronda de actualizaciones documentales similar a las fluctuantes resoluciones del TPS venezolano a principios de este año.
Fuente: Human Rights Watch