
El Ministerio de Recursos Humanos y Emiratización (MoHRE) ha establecido un salario mínimo nacional de 6,000 AED mensuales para ciudadanos emiratíes que trabajan en el sector privado, aumentando desde los 5,000 AED anteriores. La norma, publicada el 18 de enero de 2026, se aplica a todos los permisos de trabajo nuevos, renovados o modificados, y otorga a las empresas hasta el 30 de junio de 2026 para ajustar los salarios actuales de los emiratíes.
Aunque esta política no afecta al personal expatriado, tiene implicaciones en los programas de movilidad de dos maneras. Primero, las cuotas de emiratización están vinculadas a los niveles salariales; las empresas que no aumenten los sueldos corren el riesgo de que se suspendan las aprobaciones de nuevos permisos de trabajo, lo que podría paralizar las asignaciones internacionales. Segundo, la compresión salarial podría llevar a los empleadores a revisar las escalas salariales de extranjeros con calificaciones similares para mantener la equidad interna y la retención de talento.
Los inspectores del MoHRE comenzarán auditorías aleatorias de nóminas en el tercer trimestre de 2026. Las multas, la exclusión de incentivos Tawteen y la publicación de nombres son las herramientas de cumplimiento. Por ello, las multinacionales deberían: 1) identificar los puestos afectados, 2) presupuestar ajustes retroactivos y 3) alinear los datos del sistema de recursos humanos con los archivos de nómina WPS para evitar discrepancias.
Desde la perspectiva de adquisición de talento, este salario mínimo podría hacer que los puestos en el sector privado sean más atractivos para los jóvenes emiratíes, ampliando la base de contratación local y reduciendo la dependencia de contrataciones expatriadas a corto plazo con el tiempo. Los profesionales de movilidad global podrían considerar escenarios presupuestarios que contemplen una sustitución gradual de empleados expatriados junior por nacionales locales con salarios en o por encima del nuevo umbral.
Los especialistas en derecho laboral prevén que el MoHRE abordará próximamente la transparencia en la remuneración variable y la reforma de la gratificación por fin de servicio, dos áreas con impacto directo en los costos de los paquetes de asignación.
Aunque esta política no afecta al personal expatriado, tiene implicaciones en los programas de movilidad de dos maneras. Primero, las cuotas de emiratización están vinculadas a los niveles salariales; las empresas que no aumenten los sueldos corren el riesgo de que se suspendan las aprobaciones de nuevos permisos de trabajo, lo que podría paralizar las asignaciones internacionales. Segundo, la compresión salarial podría llevar a los empleadores a revisar las escalas salariales de extranjeros con calificaciones similares para mantener la equidad interna y la retención de talento.
Los inspectores del MoHRE comenzarán auditorías aleatorias de nóminas en el tercer trimestre de 2026. Las multas, la exclusión de incentivos Tawteen y la publicación de nombres son las herramientas de cumplimiento. Por ello, las multinacionales deberían: 1) identificar los puestos afectados, 2) presupuestar ajustes retroactivos y 3) alinear los datos del sistema de recursos humanos con los archivos de nómina WPS para evitar discrepancias.
Desde la perspectiva de adquisición de talento, este salario mínimo podría hacer que los puestos en el sector privado sean más atractivos para los jóvenes emiratíes, ampliando la base de contratación local y reduciendo la dependencia de contrataciones expatriadas a corto plazo con el tiempo. Los profesionales de movilidad global podrían considerar escenarios presupuestarios que contemplen una sustitución gradual de empleados expatriados junior por nacionales locales con salarios en o por encima del nuevo umbral.
Los especialistas en derecho laboral prevén que el MoHRE abordará próximamente la transparencia en la remuneración variable y la reforma de la gratificación por fin de servicio, dos áreas con impacto directo en los costos de los paquetes de asignación.