
British Airways (BA) ha solicitado a Heathrow Airport Ltd una compensación de 10 millones de libras tras un fallo catastrófico en el manejo de equipajes entre el 15 y el 17 de mayo, que dejó a más de 20,000 pasajeros separados de sus maletas. Los detalles de la reclamación se filtraron el 23 de mayo y fueron confirmados a Travel Radar por fuentes de ambas organizaciones. El director ejecutivo de BA, Sean Doyle, calificó la avería —el tercer incidente grave del año— como “significativa e inaceptable”, señalando que las interrupciones durante Semana Santa y las vacaciones de medio trimestre ya le han costado a la aerolínea millones en vuelos de recuperación, alojamiento nocturno y reembolsos por gastos de emergencia. Analistas del sector turístico indican que esta última falla dejó equipajes varados a nivel mundial porque Heathrow es el principal centro interlínea de BA, que conecta con 200 destinos. Heathrow pidió disculpas y anunció que está investigando el incidente. Fuentes internas apuntan a un sistema de bandejas inclinadas obsoleto en la Terminal 5, que sufrió un bloqueo de software cuando el volumen superó la capacidad diseñada. La Autoridad de Aviación Civil está consultando por separado sobre normas de resiliencia más estrictas que podrían obligar a Heathrow a reservar fondos para mejoras críticas en la infraestructura. Para las multinacionales, este episodio reaviva las dudas sobre la fiabilidad de Heathrow justo cuando los equipos de movilidad global reanudan rotaciones a gran escala y giras de alto valor. Varios responsables de viajes corporativos dijeron a Travel Radar que están aumentando proactivamente las franquicias de equipaje de mano con seguimiento y aconsejando a los ejecutivos evitar conexiones ajustadas en Londres hasta que mejore la confianza. La acción de BA también señala una postura negociadora más firme de las aerolíneas de cara a las negociaciones sobre capacidad de franjas horarias para el verano. Virgin Atlantic y United Airlines han respaldado públicamente la demanda de compensación, argumentando que las fallas sistémicas en un monopolio regulado no deberían recaer ni en las aerolíneas ni en los viajeros.
Fuente: Travel Radar