
El 17 de septiembre, los miembros de las Comisiones de Defensa y Transporte del Parlamento de Chipre fueron informados de que el sistema de control de tráfico aéreo (ATC) del país opera actualmente con solo 90 controladores licenciados, frente a un cupo autorizado de 140. Los representantes sindicales de PASEEK calificaron esta carencia como una “vulnerabilidad estructural” que podría poner en riesgo la seguridad en la Región de Información de Vuelo (FIR) de Nicosia, un corredor muy transitado que además sufre frecuentes incursiones de aeronaves militares turcas.
El ministro de Defensa, Vasilis Palmas, y la ministra de Transporte, Eva Tsolaki, confirmaron que están en proceso de reclutamiento 15 nuevos controladores, aunque reconocieron que los ciclos de formación harán que el alivio sea gradual. Los legisladores también retomaron una propuesta largamente estancada para escindir los servicios de control aéreo en una empresa estatal de navegación aérea, un paso que, según los sindicatos, aceleraría la contratación y modernización al permitir condiciones laborales más flexibles.
El déficit tiene consecuencias operativas para las aerolíneas y operadores de aviación ejecutiva. Los servicios de radar de aproximación en Lárnaca y Pafos aún no pueden funcionar las 24 horas, lo que aumenta el riesgo de retrasos en las horas punta nocturnas y en condiciones meteorológicas adversas. PASEEK advirtió que, sin nuevas contrataciones, Chipre podría enfrentarse a límites de capacidad o a una racionamiento de franjas horarias tan pronto como en el verano de 2027, una perspectiva poco favorable para el turismo y para las multinacionales que utilizan la isla como centro regional.
Para los gestores de movilidad corporativa, este problema añade una capa más de incertidumbre a la hora de planificar rutas para el personal a través de Chipre. Las empresas deberían vigilar los NOTAMs por posibles medidas de control de flujo y considerar ventanas de conexión más amplias en los hubs europeos. Por su parte, el gobierno se comprometió a presentar una hoja de ruta para la dotación de personal y la actualización tecnológica antes de la temporada 2027; los actores del sector exigen que el plan incluya hitos claros y transparencia en la financiación.
El ministro de Defensa, Vasilis Palmas, y la ministra de Transporte, Eva Tsolaki, confirmaron que están en proceso de reclutamiento 15 nuevos controladores, aunque reconocieron que los ciclos de formación harán que el alivio sea gradual. Los legisladores también retomaron una propuesta largamente estancada para escindir los servicios de control aéreo en una empresa estatal de navegación aérea, un paso que, según los sindicatos, aceleraría la contratación y modernización al permitir condiciones laborales más flexibles.
El déficit tiene consecuencias operativas para las aerolíneas y operadores de aviación ejecutiva. Los servicios de radar de aproximación en Lárnaca y Pafos aún no pueden funcionar las 24 horas, lo que aumenta el riesgo de retrasos en las horas punta nocturnas y en condiciones meteorológicas adversas. PASEEK advirtió que, sin nuevas contrataciones, Chipre podría enfrentarse a límites de capacidad o a una racionamiento de franjas horarias tan pronto como en el verano de 2027, una perspectiva poco favorable para el turismo y para las multinacionales que utilizan la isla como centro regional.
Para los gestores de movilidad corporativa, este problema añade una capa más de incertidumbre a la hora de planificar rutas para el personal a través de Chipre. Las empresas deberían vigilar los NOTAMs por posibles medidas de control de flujo y considerar ventanas de conexión más amplias en los hubs europeos. Por su parte, el gobierno se comprometió a presentar una hoja de ruta para la dotación de personal y la actualización tecnológica antes de la temporada 2027; los actores del sector exigen que el plan incluya hitos claros y transparencia en la financiación.
Fuente: KNews – Kathimerini Cyprus