
También entra en vigor hoy una importante reforma del §61 de la Ley de Asilo alemana (AsylG), que reduce el período de espera para que los solicitantes de asilo puedan trabajar, de nueve meses a tres. Este cambio implementa el artículo 15 del Pacto de Migración de la UE y fue aprobado por el Bundestag en abril, con una fecha de inicio diferida al 12 de junio. Para los empleadores alemanes que enfrentan escasez de mano de obra, especialmente en logística, servicios de alimentación y hostelería, esta reducción del tiempo de espera puede ser un cambio decisivo. Una vez cumplidos los tres meses, los solicitantes de asilo pueden aceptar empleos si la Agencia Federal de Empleo (BA) lo aprueba. La BA ha publicado una lista de verificación de una página que las oficinas regionales pueden emitir electrónicamente, permitiendo a los departamentos de recursos humanos verificar la elegibilidad durante la incorporación. Los solicitantes que no colaboren y oculten su identidad siguen estando excluidos. Esta norma se complementa con las actualizaciones de los §§60c y 16g de la Ley de Residencia, que facilitan a los titulares de tolerancia (Duldung) el acceso a formación profesional o empleo cualificado. Expertos en movilidad laboral recomiendan a las empresas revisar sus procesos de reclutamiento y asegurarse de que los acuerdos con los comités de empresa incluyan a este nuevo grupo de talento. También aconsejan actualizar los sistemas de nómina para identificar contratos que dependan del consentimiento de la BA, ya que las multas por empleo ilegal han aumentado hasta 50.000 euros. Las ONG valoran positivamente la medida, pero advierten que muchos solicitantes de asilo aún enfrentan barreras lingüísticas, dificultades para el reconocimiento de sus credenciales y falta de vivienda cerca de los centros de trabajo. El Ministerio Federal de Trabajo ha destinado 48 millones de euros para cursos intensivos de alemán y evaluaciones rápidas de cualificaciones, aunque aún se esperan detalles sobre la distribución de fondos a los Länder. Las empresas que dependen de mano de obra estacional deberían seguir de cerca los programas piloto locales, especialmente en Baviera y Renania del Norte-Westfalia.
Fuente: Buzer / Federal Legal Gazette