
La Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac) actualizó en septiembre la Resolución 400/2016, y los cambios comenzaron a aplicarse efectivamente este lunes (19/10/2026), según alerta del Procon-João Pessoa. La revisión amplía la transparencia en las comunicaciones sobre retrasos, cancelaciones o interrupciones de vuelos, obligando a las aerolíneas a proporcionar de inmediato la previsión de salida, opciones de reubicación y pautas sobre asistencia material.
El texto consolida el concepto de asistencia por franjas horarias: tras dos horas de espera, el pasajero tiene derecho a alimentación; y después de cuatro horas, a alojamiento y transporte entre el aeropuerto y el hotel, salvo en casos de fuerza mayor. En situaciones excepcionales, como el cierre de aeropuertos por condiciones meteorológicas, la empresa podrá reembolsar gastos esenciales cuando la infraestructura no permita ofrecer el servicio directamente.
Para el viajero de negocios, esta claridad facilita decidir si conviene mantener el itinerario, cambiar la ruta a otro aeropuerto o activar el seguro de viaje corporativo. Los gestores de movilidad internacional deben actualizar contratos con las TMCs (Travel Management Companies) para asegurar que las alertas digitales se transmitan en tiempo real al empleado en tránsito.
Las organizaciones de consumidores celebran la inclusión de canales digitales como medios oficiales de notificación, rompiendo la dependencia exclusiva de los paneles en las terminales. Por su parte, las aerolíneas están afinando sus sistemas de mensajería para evitar sanciones: la multa por incumplimiento de la resolución puede alcanzar hasta 200 mil reales por vuelo, según el Reglamento Brasileño de Aviación Civil n.º 259.
La Anac informó que monitoreará los indicadores de atención a través de la plataforma “Anac Pasajero” y publicará informes trimestrales. Las compañías que mantengan un buen desempeño podrán beneficiarse de procesos sancionadores simplificados, un incentivo que probablemente elevará el estándar de servicio en todo el mercado nacional e internacional que opera en Brasil.
El texto consolida el concepto de asistencia por franjas horarias: tras dos horas de espera, el pasajero tiene derecho a alimentación; y después de cuatro horas, a alojamiento y transporte entre el aeropuerto y el hotel, salvo en casos de fuerza mayor. En situaciones excepcionales, como el cierre de aeropuertos por condiciones meteorológicas, la empresa podrá reembolsar gastos esenciales cuando la infraestructura no permita ofrecer el servicio directamente.
Para el viajero de negocios, esta claridad facilita decidir si conviene mantener el itinerario, cambiar la ruta a otro aeropuerto o activar el seguro de viaje corporativo. Los gestores de movilidad internacional deben actualizar contratos con las TMCs (Travel Management Companies) para asegurar que las alertas digitales se transmitan en tiempo real al empleado en tránsito.
Las organizaciones de consumidores celebran la inclusión de canales digitales como medios oficiales de notificación, rompiendo la dependencia exclusiva de los paneles en las terminales. Por su parte, las aerolíneas están afinando sus sistemas de mensajería para evitar sanciones: la multa por incumplimiento de la resolución puede alcanzar hasta 200 mil reales por vuelo, según el Reglamento Brasileño de Aviación Civil n.º 259.
La Anac informó que monitoreará los indicadores de atención a través de la plataforma “Anac Pasajero” y publicará informes trimestrales. Las compañías que mantengan un buen desempeño podrán beneficiarse de procesos sancionadores simplificados, un incentivo que probablemente elevará el estándar de servicio en todo el mercado nacional e internacional que opera en Brasil.
Fuente: O Norte Online