
La Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil (ANAC) ha aprobado una amplia revisión de la Resolución 400/2016, el reglamento que regula las obligaciones de las aerolíneas hacia los pasajeros. Publicado el 23 de septiembre de 2026, el nuevo texto fue elaborado tras una consulta pública y entrará en vigor en aproximadamente 30 días.
El cambio más importante es la transparencia. Al momento de la compra, las aerolíneas deberán advertir a los clientes que los vuelos pueden ser modificados por factores climáticos, de seguridad u operativos, y deberán recopilar datos de contacto confiables. En caso de una interrupción, las aerolíneas deberán enviar actualizaciones en tiempo real a través de canales digitales, mostrando los nuevos horarios de salida, opciones de reubicación y cómo reclamar asistencia, hasta que la situación se resuelva.
ANAC también aclaró el alcance de la “asistencia material”. Las comidas siguen siendo obligatorias tras dos horas de retraso, mientras que el alojamiento y el transporte terrestre se activan después de cuatro horas, incluso cuando la causa sea fuerza mayor. Cuando no haya proveedores locales disponibles (por ejemplo, durante eventos climáticos extremos), las aerolíneas podrán reembolsar gastos “razonables y necesarios” en un plazo de siete días.
Para los gestores de movilidad, esta reforma reduce la incertidumbre. Los viajeros recibirán avisos anticipados, los equipos de atención tendrán una fuente única de información y los directores financieros contarán con certeza sobre los plazos de reembolso. Las grandes aerolíneas ya han comenzado a actualizar sus sistemas internos para enviar alertas automáticas por SMS y WhatsApp, mientras que las empresas de gestión de viajes están ajustando sus flujos de trabajo para integrar estos datos en las herramientas corporativas de reserva.
Finalmente, ANAC se otorgó poderes de emergencia: durante grandes interrupciones, el regulador podrá imponer medidas temporales para garantizar niveles mínimos de servicio. Las multinacionales que operan en Brasil deben estar atentas a estos comunicados, ya que pueden afectar la reubicación de vuelos y la posición de tripulaciones en toda América Latina.
El cambio más importante es la transparencia. Al momento de la compra, las aerolíneas deberán advertir a los clientes que los vuelos pueden ser modificados por factores climáticos, de seguridad u operativos, y deberán recopilar datos de contacto confiables. En caso de una interrupción, las aerolíneas deberán enviar actualizaciones en tiempo real a través de canales digitales, mostrando los nuevos horarios de salida, opciones de reubicación y cómo reclamar asistencia, hasta que la situación se resuelva.
ANAC también aclaró el alcance de la “asistencia material”. Las comidas siguen siendo obligatorias tras dos horas de retraso, mientras que el alojamiento y el transporte terrestre se activan después de cuatro horas, incluso cuando la causa sea fuerza mayor. Cuando no haya proveedores locales disponibles (por ejemplo, durante eventos climáticos extremos), las aerolíneas podrán reembolsar gastos “razonables y necesarios” en un plazo de siete días.
Para los gestores de movilidad, esta reforma reduce la incertidumbre. Los viajeros recibirán avisos anticipados, los equipos de atención tendrán una fuente única de información y los directores financieros contarán con certeza sobre los plazos de reembolso. Las grandes aerolíneas ya han comenzado a actualizar sus sistemas internos para enviar alertas automáticas por SMS y WhatsApp, mientras que las empresas de gestión de viajes están ajustando sus flujos de trabajo para integrar estos datos en las herramientas corporativas de reserva.
Finalmente, ANAC se otorgó poderes de emergencia: durante grandes interrupciones, el regulador podrá imponer medidas temporales para garantizar niveles mínimos de servicio. Las multinacionales que operan en Brasil deben estar atentas a estos comunicados, ya que pueden afectar la reubicación de vuelos y la posición de tripulaciones en toda América Latina.
Fuente: Agência Gov